OPINIóN

Editorial: Presupuesto



La proforma presupuestaria presentada por el presidente Guillermo Lasso, ante la Asamblea Nacional para su aprobación, trae más de una sorpresa, por llamarlo de alguna forma. La primera en hacerse visible fue el recorte a las universidades privadas, luego de que ocho de ellas elevaron su voz de reclamo por la reducción del fondo que deberían destinar para becas. Sin embargo, faltan todavía precisiones en torno a otros temas álgidos que debe presupuestar el actual régimen. Por ejemplo, en materia de salud, equipamiento ofrecido para hospitales en los recorridos del señor vicepresidente por todo el país; adquisiciones de medicinas, equipamiento de primera, contratación de talento humano para las casas de salud, así como, los nombramientos definitivos para los profesionales que estuvieron en la primera línea combatiendo el COVID-19.

En Educación, las universidades deben ser fortalecidas y para el efecto, si se cumple el ofrecimiento de libre ingreso a la educación superior, esto debe llegar acompañado del mejoramiento de la infraestructura en cada alma máter, para el efecto, es necesario dotar de los recursos idóneos a las universidades, escuelas politécnicas e institutos superiores, a fin de que acojan a los estudiantes, con laboratorios completamente equipados, con aulas confortables, es decir, en escenarios propicios para una adecuada formación académica, con profesores de primera. A su vez, la inversión social debe ir hacia el MIES, para cumplir a cabalidad con otra oferta de campaña: la reducción de la pobreza y de la desnutrición infantil.

Por ejemplo, todavía no hay explicaciones sobre cómo se piensa cubrir el déficit de más de $ 4 mil millones. Hay profundas preocupaciones porque es probable que ese déficit sea cubierto con más deuda. Además, salud, educación y justicia quedan amparados, vía decreto, para cubrir sus presupuestos en la denominación de gastos no permanentes, lo que abre la posibilidad de que ese hueco sea cubierto con fondos de multilaterales. Pero todo esto por ahora son especulaciones. Es el presidente Guillermo Lasso quien debe dirigirse a los ecuatorianos y explicar con detalle su visión de país y lo que prevé ejecutar en este primer año de mandato, con la proforma remitida al Legislativo.