OPINIóN

Editorial: 100 días


El gobierno del presidente Guillermo Lasso cumple hoy sus primeros 100 días de gestión. Las valoraciones llegarán de acuerdo con el cristal con el que se lo mire, sin embargo.

El gobierno del presidente Guillermo Lasso cumple hoy sus primeros 100 días de gestión. Las valoraciones llegarán de acuerdo con el cristal con el que se lo mire, sin embargo, existen logros irrefutables desde todo punto de vista, en virtud de la fuerza de los hechos. El principal punto favorable de la actual administración es, sin lugar a dudas, la vacunación. Claro, sobran hoy los agoreros del desastre para minimizar lo logrado. Ecuador tuvo lo que quizá pocos alcanzaron: su población recibió al menos cuatro marcas de vacunas anticovid: Pfizer, AztraSeneca, Sinovac y CanSino. Además, con esta vacunación en marcha, de a poco la reactivación es real y efectiva. Es fácil decir que el régimen no ha hecho nada más que vacunar a su población, y hacer creer que es poca cosa lo logrado. Hace tres meses, recordemos, estábamos en incertidumbre. No sabíamos a dónde íbamos. Ni siquiera veíamos cercana la posibilidad de regresar a clases presenciales. Es más, hubo una campaña global de desprestigio a las vacunas e incluso, contra el gobierno, a quien se acusó hasta de mentir, de poner inmunizante falso, o falsear cada inyectada, con vídeos viralizados en redes sociales. Luego, llegaron hasta a poner en duda que se cumpla la meta. Menos mal, todo eso quedó en el triste pasado del cual un grupo de la población todavía no quiere salir y más bien lo añora.

El régimen de Lasso lo cumplió. Cumplirlo no fue fácil. De hecho se requirió de un plan integral, estratégicamente pensado, que involucró no solo al Ministerio de Salud, sino también a la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Información (Senescyt), ente que alineó a las universidades en el proceso; lo propio el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social; el Ministerio de Defensa puso a disposición del plan de vacunación a las Fuerzas Armadas, para custodiar los vacunatorios; el Ministerio de Gobierno hizo algo similar con los policías. A su vez, los municipios y prefecturas, al ver un plan serio y estratégico, se sumaron sin dilación, al igual que los gobiernos parroquiales rurales. Esa cohesión de voluntades dio paso al éxito nacional. Ahora es momento de dar vuelta a la página y enfocarse en los otros temas: reforma tributaria, reforma económica, reforma laboral, ejes clave para sellar de una vez por todas la reactivación.