OPINIóN

Editorial: Controles


El Oro es una de las provincias más violentas del país. El microtráfico es por antonomasia uno de los inconvenientes fundamentales que marcan la tendencia al alza en delitos de toda índole.

El Oro es una de las provincias más violentas del país. El microtráfico es por antonomasia uno de los inconvenientes fundamentales que marcan la tendencia al alza en delitos de toda índole. Pero con la reapertura de bares y demás centros de diversión nocturna, aparte de las aglomeraciones, se convierten en un foco de común encuentro para que proliferen este tipo de actividades ilícitas. Por esa razón es que urge un mayor y riguroso control. En toda la pandemia hubo proliferación de lugares clandestinos para el expendio de bebidas alcohólicas. Si bien es cierto que se clausuraron 62, según el informe del intendente, también es real que hay al menos otro centenar que todavía funciona y que las autoridades no han atinado a cerrarlos: la razón principal es porque funcionan al interior de viviendas, por tanto, ¿cómo se clausura una casa?

El último fin de semana hubo un asesinato en uno de estos lugares clandestinos. Fue a las 02:00. Las autoridades deben afianzar los controles, evitar la presencia de este tipo de lugares, que, además, atenta contra quienes sí pagan patentes, impuestos, permisos y demás requisitos para abrir sus puertas y funcionar al amparo de lo que determina la Ley.

Por supuesto que otro componente clave es la seguridad ciudadana. Evitar la presencia de amanecederos y demás lugares de este tipo sí es posible, como antes ya lo hicieron las autoridades de turno.

Pero para lograr se requiere de trabajo exhaustivo. Operativos todos los fines de semana, con cierres de estos antros ilegales que se convierten en foco de planificación y proliferación de actos delictivos y microtráfico de droga.

Nuestras autoridades deben esforzarse más por trabajar en conjunto en beneficio de la ciudadanía. Es evidente que hay falencias, que faltan armas y municiones a los policías, chalecos, vehículos, incluso hasta el número de efectivos es insuficiente. Pero con los recursos que hay se puede doblegar esfuerzos para combatir a la delincuencia. Todo es cuestión de decisión. Los orenses están secuestrados por el hampa y eso deben combatir las autoridades. Y sí. El intendente es el llamado a liderar ese trabajo. Es momento de actuar.