OPINIóN

Violencia y acoso político (no más) Parte II


Jessica Basurto

Reacciones viscerales similares son evidentes cuando las mujeres han entrado a otros espacios previamente masculinos, por ejemplo, en el ejército, donde las mujeres enfrentan altas tasas de abuso y acoso sexual por parte de sus propios colegas.

La naturaleza de estos actos, que son fundamentalmente acerca de restringir la participación de las mujeres como mujeres y por ser simplemente mujeres.

La gran mayoría decide retirarse por su bien físico, el de sus familias y abandonar sus sueños y aspiraciones, es que el estado endeble y lleno de machismo revictimiza a la mujer al poner este tipo de denuncias por que lo minimizan hasta tal punto de llamarnos lloronas, que vayamos a la cocina etc., etc.

Hasta cuándo lo vamos a permitir hoy en día esto se sigue dando a gran escala en distintos sectores y no debe quedar así, la participación de la mujer en la política está tomando cada vez más fuerza y ese es el talón de Aquiles de algunos hombres que saben que no pueden y que jamás podrán llegar a donde quieren si siempre obedecen a la misoginia, mediocridad o falta de capacidad y liderazgo.

Pero debemos unirnos mujeres y levantar la voz, nos hemos ganado esos espacios, con trabajo, sudor, lágrimas y mucho sacrificio, estamos capacitadas y no somos VÍCTIMAS, hemos venido para quedarnos y el que no nos quiera ver que se tape los ojos, el que no nos quiera escuchar que se cubra los oídos por que cada vez gritaremos más fuertes y el que nos quiera desaparecer que se haga aun lado que estorba.

Por todas y cada una de las mujeres que está librando esta batalla de violencia y acoso político como comúnmente se conoce en América Latina.