CIUDAD

Hospital Teófilo Dávila no cuenta con camas para pacientes con problemas mentales


Algunas de las personas con trastornos mentales y que deambulan en las calles tienen problemas de agresividad.

Luis Becerra

lbecerra@diariocorreo.com.ec

Rosa (nombre protegido) tiene problemas mentales y deambula por la calles céntricas de Machala, en ocasiones hasta desnuda.

Ha sido protagonista de algunos casos de violencia. El 12 de agosto con una piedra agredió a una señora en el rostro. La víctima tuvo que ser trasladada hasta una casa de salud.

Tiene un familiar que reside al norte de Machala e indicó que la mujer desde muy joven (actualmente 32 años) mostró tener trastornos mentales. Lo primero que apareció en ella fue la esquizofrenia.

“Decía que escuchaba voces que le decían que hiciera daño a los demás, luego comenzó a escaparse de la casa y deambular en las calles”, explicó.

Por algunas ocasiones ella fue rescatada y trasladada a su domicilio, incluso buscaron internarla en un hospital psiquiátrico, pero el costo superaba los 5.000 dólares.

“Cuando se la llevaba al hospital, le daban algunas medicinas, pero por falta de espacios nos decían que no la podía tener”, indicó.

El problema se agravó con la pandemia, asegura el familiar, pues al aumentar la crisis no tuvieron dinero para comprar medicina que la mantuviera tranquila y comenzó a agredir a los familiares.

“En una ocasión en el hospital comenzó a agredir a otros pacientes, incluso intentó estrangular a una persona recién operada”, dijo.

HOSPITAL

Precisamente, Carlos Uria, médico psiquiatra asistencial del hospital Teófilo Dávila, indicó que desde que inició la pandemia, las personas que deambulan en las calles se han triplicado.

“Las familias que no tienen dinero para mantener a sus familiares, por eso, los dejan salir de casa y al no tener tratamiento se pierde el control del paciente crónico, por ello, se ve tres veces más personas con problemas mentales o drogadictos en las calles”, indicó.

“Esto se debe a que la crisis económica no permite que los familiares compren medicina para mantenerlos estables, entonces al no saber que hacer les dejan que estas personas salgan a la calles donde podrían hacer daño”, expresó.

Aseguró que un grave problema es que el HTD es una de las únicas casas asistenciales que no cuenta con camas para el área de psiquiatría. Esto provoca que a los pacientes no se les pueda internar.

“Ahora contamos con dos psiquiatras, pero falta el espacio en el hospital para ayudar de una mejor manera a estos pacientes”, indicó.

Ante esto, aseguró que urge que el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), el Consejo Nacional de Igualdad de Discapacidades (Conadis), Ministerio de Salud y Policía Nacional coordinen acciones para la creación de un centro de salud mental, algo “que estoy pidiendo hace siete años”.

“Un paciente con problemas mentales necesita atención especializada, como lo necesitaría una persona con cáncer, entonces como los familiares no le ven futuro lo abandonan”, aseguró.

ATENCIÓN

“Los trastornos mentales más frecuentes son los asociados al estrés ocasionado por los problemas sociofamiliares y económicos que ha ocasionado la COVID – 19, es decir, ha sido un disparador de crisis”, expresó.

Según datos estadísticos de la casa de salud, desde enero hasta agosto, el área de Salud Mental atendió a 5.677 pacientes entre hospitalización y el área COVID-19.

Así mismo, en consulta externa prestó atención a 1.560 y en la modalidad teletrabajo a 2.758 pacientes.

Se cuenta con siete profesionales de esta área y se realiza a través de terapias personalizadas, intervención en crisis, psicoeducación, psicoterapia breve, terapias grupales y videollamadas. El servicio está orientado a mejorar el bienestar emocional, psíquico y social de la persona.

Valeria Choco, psicóloga de la entidad, explica que durante la pandemia la parte fundamental fue realizar terapias a los pacientes COVID-19, una ardua tarea para mejorar sus condiciones físicas y psicológicas.

De acuerdo a Josué Holguín, responsable del área de Salud Mental, los pacientes COVID-19 vivían en un estado de incertidumbre, con mucho miedo y sensación de que nunca más podrían ver a su familia.

“Nuestra tarea era mitigar el impacto psicológico, que incluye el manejo adecuado de los sentimientos, control de los componentes subjetivos de la situación y comenzar el proceso de afrontamiento de su enfermedad para evitar que se desarrollen en ellos ansiedad, depresión y estrés”, indicó el profesional.

MIES

Una funcionaria del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) indicó que como institución atienden casos de mendicidad de niños, adultos mayores y extranjeros.

“Por ejemplo, nosotros debemos de actuar cuando tienen a los niños en los semáforos vendiendo caramelos o solicitando dinero, porque se vulneran sus derechos al tenerlos en una situación de mendicidad”, dijo.

Sin embargo, las personas que presentan algún tipo de problemas mentales o son drogodependientes, deben ser intervenidos por personal del Ministerio de Salud.

“Ellos no son catalogados como personas en mendicidad, sino con problemas de salud mental, pero en la provincia no existe un centro que acoja a estas personas”, indicó.

Explicó que el MSP debe de actuar de oficio y primero debería localizar a los familiares de la mujer, en caso que sean de escasos recursos o no los tenga, realizar un informe especial con trabajo social, para que sea trasladada al Instituto de Neurociencias Lorenzo Ponce.

CASA DE SALUD MENTAL

Para la psicóloga clínica Diana Macas, sería importante que la ciudad tenga una institución que atienda a estas personas con trastornos mentales y drogodependientes.

Indicó que los casos de ansiedad generalizada han aumentado y los episodios depresivos leves.

Pero existen otros problemas que necesitan atención especial, aseguró. Explicó que las enfermedades o trastornos mentales son afecciones que impactan su pensamiento, sentimientos, estado de ánimo y comportamiento.

Pueden ser ocasionales o duraderas (crónicas). Pueden afectar su capacidad de relacionarse con los demás y funcionar cada día, por ejemplo, el trastornos psicóticos, incluyendo la esquizofrenia.

“No hay una sola causa de la enfermedad mental. Varios factores pueden contribuir al riesgo de sufrirla, por ejemplo sus genes y su historia familiar; su experiencia de vida, como el estrés o si ha sufrido de abuso, en especial durante la infancia; factores biológicos como desequilibrios químicos en el cerebro, una lesión cerebral traumática; la exposición de una madre a algún virus o productos químicos durante el embarazo; consumo de alcohol o drogas”, indicó.