OPINIóN

Donación obligatoria de sangre


Lenin Gomezcoello Navas

Las prácticas de solidaridad en nuestra sociedad son escazas, pocas son las organizaciones y personas que dedican tiempo y recursos a ayudar a otras que necesitan, aun cuando sea con una palabra de aliento, comprensión y apoyo; o, entrega de bienes y servicios gratuitos o a bajos costos.

Con una palabra se puede ayudar a una persona enferma de depresión, también se puede ayudar contribuyendo en organizaciones que ayudan para facilitar bienes o servicios, con voluntad hay miles de formas de ayudar directa o indirectamente a quien necesita.

Imagínese que su esposa ésta embarazada en labor de parto, nació su hija sin embargo luego de darle la noticia de que es padre le indican que su esposa no para de sangrar y que en el quirófano del centro de salud no tienen ni una sola pinta de sangre para auxiliar a su mujer, inmediatamente acude al banco de sangre más cercano, pero oh sorpresa, no hay pintas de sangre, se han agotado las que había en existencia.

Así que se pone a buscar por todos los hospitales, en cual tienen pintas de sangre para pedir en préstamo y salvar la vida de su mujer, pero ya ha pasado más de una hora, para este tiempo el desangre probablemente le quito la vida a ella.

Salvo por el hecho de que a pesar de que quienes iniciaron el parto en el quirófano habrían realizado una transfusión directa de sus brazos al brazo de la paciente en emergencia, acto no técnico pero que a la larga termina salvando la vida a la paciente en el quirófano, debido a la escasez e imprevisión en el abastecimiento de pintas sangre, ella pudo haber muerto.

Es una historia que demuestra que nuestro sistema de donación de sangre actualmente en crisis requiere de una reforma urgente, la Ley de Donación de Sangre debe cambiar el carácter de voluntaria a obligatoria la donación de una pinta de sangre para la población comprendida entre 18 a 60 años; y, en lugar de obligatoriamente presentar en trámites el certificado de votación debería ser el de donación. Hay que institucionalizar la donación de sangre, todos los días se requieren grandes cantidades y los pocos donantes voluntarios no abastecen.