OPINIóN

Editorial: Impunidad



El correato quiere impunidad a como dé lugar. Y para lograrlo recurren a su única estrategia: el chantaje. La víctima es la Asamblea Nacional. O para ser precisos, el Consejo de Administración Legislativa (CAL), máxima instancia de la Legislatura, donde impera la mayoría Pachakutik-Izquierda Democrática. Entendamos los hechos. Virgilio Hernández, actual parlamentario andino; Paola Pabón, actual prefecta de Pichincha y el militante Christian González, sublevados en octubre de 2019, ahora dicen ser angelitos y que nunca hicieron nada, que no tuvieron nada que ver con el incendio de la Contraloría, y que jamás quisieron protagonizar un golpe de Estado. Que Quito se destruyó solito y que ellos solo salieron a caminar aquel día de octubre y se encontraron con la marcha. Por eso piden amnistía. No quieren ir a la cárcel. O sea, no quieren asumir sus responsabilidades. El CAL decidió solicitar a la Unidad Técnica Legislativa (UTL) un informe de cumplimiento de requisitos para el pedido de amnistía. Así, hasta el viernes la UTL debe presentarlo. Pabón, Hernández y González son acusados de rebelión. Para la Fiscalía, la prefecta Pabón participó en el delito de rebelión en calidad de autora mediata, mientras que el exasambleísta Hernández y González participaron del delito investigado en calidad de autores directos. Un total de 140 pruebas testimoniales y 43 documentales presentó la Fiscalía contra los tres procesados. Entre esas pruebas, escuchas telefónicas planificando el caos en Quito en octubre de 2019. Ahora, los involucrados exigen, a través de su bancada, que la Asamblea les dé amnistía. ¿A razón de qué?

Cuidado y la Asamblea se deja chantajear a cambio de votos. Sería lamentable que la actual Legislatura se deje secuestrar por los protervos y mezquinos intereses del correato, tomando en consideración que se vienen días claves para el destino del Ecuador. Más bien, es momento de dejar que la justicia opere con independencia, sin presiones de ninguna índole. De lo contrario, sería sentar un pésimo y nefasto precedente, porque el totalitarismo ya pasó. La injerencia en otras funciones del Estado quedó en el pasado. Si PK e ID se suman a UNES y PSC, estaríamos hablando de una nueva mayoría legislativa y dejarían fuera al gobierno y a los independientes. Unes no tiene nada que perder. PK e ID sí y mucho.