OPINIóN

Editorial: Creación de Oportunidades


La principal propuesta de campaña de Guillermo Lasso se pone en marcha de forma oficial: generar dos millones de empleo en los cinco años de este gobierno.

La principal propuesta de campaña de Guillermo Lasso se pone en marcha de forma oficial: generar dos millones de empleo en los cinco años de este gobierno. El presidente, finalmente, aceptó la invitación de la titular de la Asamblea Nacional, Guadalupe Llori, de subsanar su proyecto de Ley de Creación de Oportunidades, en cuerpos legales diferentes, con el objetivo de remitirlos a las comisiones respectivas de la Legislatura, para que inicien su procedimiento. Él aceptó y entonces, ya no habrá excusa de ninguna índole para abordar estas tres leyes anunciadas por el primer mandatario: reforma tributaria, reforma laboral y reforma a las inversiones. Lasso nos ha demostrado que tiene palabra, que la va a cumplir, y, sobre todo, que sabe como hacerlo.

También es consciente de todo lo que implica cumplir lo que prometió: las críticas recias por parte de la oposición tripartita, integrada por los socialcristianos, los correístas y los indígenas, que se pusieron de acuerdo para oponerse al cambio y más bien, buscan, a como dé lugar, la permanencia del status quo. Sin embargo, el primer mandatario ha demostrado que no les tiene miedo y que está dispuesto a encarar a quien corresponda, pues hoy lo más importante es enrumbar al país hacia adelante. No a mantenerlo secuestrado por los mismos de siempre.

La expectativa es generalizada entre los ecuatorianos, pues ya es momento de ver cómo se generan nuevas plazas de trabajo y más personas salen de la desocupación. Esa es la única forma de reactivar la economía familiar. Y, por ende, la economía nacional. Así mismo, la tributación es clave para reducir la brecha fiscal y, paralelamente, recuperar las finanzas de la nación. Existe optimismo de mejores días para nuestra nación, con un presidente que ha demostrado su transparencia y buenas intenciones para con el país. Dejó claro a sus opositores que no hay espacio para el reparto ni de cargos públicos, ni de contratos, ni mucho menos. Por eso, es el turno de dialogar, buscar grandes acuerdos que beneficien a la mayoría, sin afectar a los más necesitados y, así mismo, involucrar a más personas en ese objetivo nacional de sacar al país adelante.