OPINIóN

Editorial: ISSPOL


El desfalco al ISSPOL, el Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional, ha sido la oportunidad perfecta para que empiece un fuego cruzado de cueros al sol.

El desfalco al ISSPOL, el Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional, ha sido la oportunidad perfecta para que empiece un fuego cruzado de cueros al sol. La semana anterior, todos los dardos apuntaban a José Serrano, exministro del Interior y señalado como principal responsable de entablar los cambios en la normativa de designación de autoridades en el ISSPOL e ISSFA, para que ya no sean autoridades policiales y militares las que estén al frente del organismo, sino designados por el Presidente de la República. En aquella época, el exmandatario Rafael Correa, según revelan las investigaciones, designa en el ISSPOL a José Serrano y así es como se empezó a fraguar el desfalco, por intermedio de Jorge Chérrez, a quien Serrano dice no conocer… Criterio parecido al de Jorge Glas, por ejemplo, en el caso Odebrecht.

Y Serrano, cuando compareció a defenderse, supo siempre que su estrategia partía desde la premisa de que no hay mejor defensa que un buen ataque. Y su ataque lo dirigió hacia la exministra de Gobierno, María Paula Romo. Ahora bien, durante la presentación de sus argumentos, no desmintió ninguna de las acusaciones en su contra, pero sí dejó también suficiente evidencia como para que las autoridades de control y justicia investiguen, indaguen y encuentren relaciones entre los tenedores de bonos y la señora exministra.

En medio de este cruce de acusaciones están los señores servidores policiales, quienes son los principalmente perjudicados por el desfalco descarado que han sufrido, a través de su seguro. Ahora, esos problemas se traducen en falta de liquidez para jubilarlos, para otorgarles pensiones dignas. Una falta de recursos económicos que les permita a los policías en servicio pasivo disfrutar de un retiro digno, honrado y tranquilo, que sepan que el esfuerzo de toda su vida ha dado resultados fructíferos. Lamentablemente eso no ocurre.

Por ahora, lo mínimo que deben hacer en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional es seguir un juicio político contra Serrano, Romo, Anchundia y demás involucrados, por sus distintos niveles de participación en este execrable hecho, incluso, sus inobservancias. Y a su vez, llegar a los peces gordos, esos que siguen disfrutando las mieles de lo saqueado.