OPINIóN

Editorial: La pandemia no apagó el espíritu navideño



No quedó nadie en casa. Entre el 24 y 25 de diciembre, las calles céntricas de Machala estaban repletas de personas quienes buscaban de todo, a propósito de las festividades de Nochebuena y Navidad: desde el último ingrediente para la cena, hasta el mejor regalo para estas fiestas. Y entiéndase por mejor obsequio al que se acomode a la exigencia del comprador: precio, calidad y buen gusto. Las calles Tarqui, Junín, Páez, Juan Montalvo, Nueve de Mayo e incluso hasta la Guayas estaban abarrotadas de personas. Ni qué decir de las calles Guabo, Olmedo, Pasaje, Sucre, 25 de Junio y hasta la Rocafuerte. Todos querían de todo. Y en medio, los vendedores ambulantes de cualquier aperitivo o bebida para aplacar en los compradores los estragos a causa del incandescente sol que cayó de forma despiadada sobre la capital orense en este feriado. Pero ni eso los detuvo, mucho menos el temor a los contagios, pese a saber que El Oro es la tercera provincia con mayor riesgo de letalidad a causa del COVID-19. Quizá y eso era lo menos preocupante para el machaleño promedio en esta época del año, porque ni la pandemia ha podido apagar el espíritu navideño.

Sin lugar a dudas, es la fecha más comercial del año. El repunte de ventas estuvo a la vista de todos. No obstante, esto traerá consecuencias, eso es lo más seguro. Esperemos que las autoridades nacionales estén conscientes de ello y tengan dotados los hospitales de medicina, personal médico, insumos, camas, etc., para recibir a los contagiados. Ojalá y no sea necesario. Ojalá y los ya vacunados con dosis completas, si llegan a contagiarse, no presenten mayor complejidad en sus cuadros clínicos. Ojalá y no lamentemos el inicio del próximo año tragedias que enluten a los machaleños, orenses y ecuatorianos en general.

Este feriado ha dejado también una cantidad importante de personas fallecidas. Si bien es cierto, la cifra no es escandalosa como antes, también es real que se torna urgente un mayor control de libadores, ocupación de espacios públicos, respeto a las disposiciones del COE a fin de evitar el funcionamiento de locales de expendio de alcohol de forma clandestina, etc. Se avecina un nuevo feriado y los correctivos deben ser inmediatos.