OPINIóN

Editorial: Temporada



El clima en la Costa ecuatoriana está espectacular. El incandescente sol, sumado a una fantástica brisa marina que deleita a quienes disfrutan de las altas temperaturas y aprovechan para vacacionar este feriado en las playas ecuatorianas, son un ancla perfecta para que se dinamice la economía local a través del turismo. El Oro está bendecido con dos fantásticas playas: Bajo Alto y Jambelí. Pero también tiene El Coco en Puerto Bolívar, La Puntilla en El Guabo, e incluso, las islas del archipiélago como son San Gregorio, Casitas, Las Huacas, etc. Sin lugar a dudas, estos destinos paradisiacos son los preferidos, no solo por los orenses, sino también por los habitantes de otras provincias del sur del Ecuador como los azuayos, lojanos e incluso los provenientes de Zamora.

Quizá y este feriado es la mejor forma de empezar el año para los comuneros, al igual que los comerciantes de inflables, espumas carnavaleras, así como pistolas de agua y demás accesorios propios de la temporada. El mundo entero está ávido de disfrutar momentos de sano esparcimiento entre familiares y amigos, más aún, tomando en cuenta todo lo vivido durante la pandemia que todavía no ha concluido como es la del COVID-19. Sin embargo, a diferencia de los dos años anteriores, este 2022 es distinto, porque la población está en franco proceso de vacunación a través de segundas dosis e incluso, hasta los refuerzos de los correspondientes inmunológicos.

La temporada playera de 2022 debe ser asumida también con responsabilidad por parte de los turistas, al igual que los prestadores turísticos, comuneros y demás personas vinculadas a los negocios propios de esta época del año, a fin de evitar la propagación irracional del virus, y más bien, asumir el rol como ciudadanos, tomando todos los recaudos que impliquen un apropiado y responsable desenvolvimiento en playas, ríos, piscinas, bares, incluso en reuniones familiares.

Es momento de disfrutar del feriado, liberarnos un poco del estrés de diciembre, pues aún persisten algunos estragos, y más bien, en este ambiente de relajación, sanamente sonreírle a la vida, pues el año nuevo hay que empezarlo con pie derecho, buen ánimo, excelente predisposición y con salud, que es lo más importante.