OPINIóN

Editorial: Expectativas de 2022



La principal expectativa para este 2022 es que este sea el año en el que se acabe la pandemia originada por el COVID-19. Es un deseo generalizado del planeta entero que, esperemos, se cristalice cuanto antes, a través de mecanismos efectivos de vacunación masiva. Y ese es el objetivo primordial de la humanidad, porque una vez que garanticemos un buen estado de salud de todos, podremos empezar a planificar cualquier otro proyecto en el corto, mediano y largo plazo.

Dentro del ámbito nacional, la principal expectativa apunta al hecho de que este será el año del diálogo. El país entero debe iniciar un diálogo nacional que permita hallar puntos de encuentro para, a partir de allí, construir un mejor país. Ya están anunciadas movilizaciones en todo el territorio nacional, por discrepancias en torno a las políticas públicas dispuestas en materia subsidiaria, sobre todo, de combustibles. Urge un diálogo claro, transparente, democrático y pluralista, mediante el cual evitemos la conmoción social y más bien tratemos de consensuar posturas que permitan dirigir a la nación hacia un mejor horizonte, sin necesidad de confrontar.

Este diálogo también debe existir entre los políticos o aspirantes a políticos desplegados en toda la nación. El 2023 habrá elecciones seccionales y lo más probable es que proliferen candidatos de toda índole. Eso no le hace bien a la democracia ni a nuestra República, por múltiples aspectos. Tomemos en cuenta que mientras más candidatos haya, mayor será el presupuesto estatal destinado para esta campaña. Entonces, lo ideal es que en cada parroquia, cantón, ciudad o provincia se inicien sendos diálogos, se conformen alianzas o se integren nuevos cuadros a cada organización política, para dar una mejor representatividad a cada lista y a su vez, reducir el número de contenedores, para deponer aspiraciones personales y más bien impulsar el beneficio de la jurisdicción a la que quiere representar. Y todo eso se lo logra a base de diálogo, pieza clave para el fortalecimiento de la democracia. No queremos que se repita lo que antes ya ha ocurrido; que el ganador de una contienda electoral seccional no supere ni siquiera el 40 % de la votación.

Y una tercera aspiración para este 2022 tiene que ver con el presidente, Guillermo Lasso y la Asamblea Nacional: que avance vertiginosamente la agenda legislativa y eso ayude a materializar el plan de gobierno del primer mandatario.