OPINIóN

Inversión y Empleo Formal


Elías Carrillo Ayala

Conquistar la inversión privada es el desafío para éste 2022, no podemos negar que el Ecuador es poco atractivo para la inversión extranjera.

La inversión extranjera no llega al país debido principalmente a la falta de seguridad jurídica, frecuentes cambios en materia tributaria y a la carencia de leyes laborales actualizadas.

Los cambios constantes de las leyes contribuyen a la existencia de la inseguridad jurídica; en lo tributario hay un sinnúmero de impuestos que cambian de la noche a la mañana sin la debida planificación, sin estrategias, lo que afecta negativamente a los negocios en general. Tenemos leyes laborales muy antiguas que no se ajustan a la realidad actual, para que el Ecuador se venda como un país abierto a las inversiones, es necesario que existan cambios estructurales incluso en el campo político.

En el Ecuador la Población Económicamente Activa (PEA) está en alrededor de 8.5 millones de personas, de las cuales solo 2.8 millones cuentan con un empleo formal o adecuado, es decir, que su trabajo cumple con los requisitos legales mínimos, como trabajar 40 horas a la semana, sueldo mínimo de 425 dólares mensuales y afiliación a la seguridad social. Los restantes 5.7 millones de personas, se encuentran en el subempleo, empleo no pleno o en el desempleo.

El actual gobierno presentó como promesa de campaña la creación de dos millones de empleos durante su período de gobierno, meta que hasta la actualidad no se percibe pueda cumplir. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), entre mayo y septiembre del 2021 se crearon 275 mil nuevos puestos de trabajo, pero no todo ha sido labor del gobierno, sino principalmente al rebote cíclico de la economía luego del deterioro del mercado laboral a causa del Covid.

Queda claro que la inversión contribuye al crecimiento económico, aumenta las posibilidades de producción y por ende a la generación de nuevas fuentes de trabajo.