OPINIóN

Editorial: El ejemplo de La Tri


“Cazadores de utopías imposibles” se denomina el libro que hace dos meses presentó el director técnico de la selección ecuatoriana de fútbol, Gustavo Alfaro, en el que, básicamente, relata cronológicamente, los hechos no conocidos durante el camino eliminatorio a Qatar 2022.

“Cazadores de utopías imposibles” se denomina el libro que hace dos meses presentó el director técnico de la selección ecuatoriana de fútbol, Gustavo Alfaro, en el que, básicamente, relata cronológicamente, los hechos no conocidos durante el camino eliminatorio a Qatar 2022. En su obra, relata la forma cómo logró consolidar un equipo cohesionado en función de un solo objetivo: llegar al Mundial. Hoy, La Tri tiene un nuevo desafío: cumplir la mejor participación mundialista de su historia. Hasta ahora, la mejor fue la de Alemania 2006, en la que llegó hasta octavos de final. Este grupo de jóvenes y talentosos futbolistas representan un auténtico ejemplo para los ecuatorianos, y nos dan una lección fabulosa de que los sueños se pueden cristalizar, siempre y cuando, de por medio, exista disciplina, confianza, autocrítica, pero, sobre todo, fe.

El trabajo constante, serio y responsable, bajo la guía de un estratega con la visión clara de lo que quiere, son las claves para alcanzar los objetivos planteados y esa es la principal lección para el resto del país, pues si los ecuatorianos nos enfocamos con claridad en nuestras metas, bajo una guía apropiada, y con el esfuerzo acompañado del talento, podremos alcanzar esos objetivos.

Como ha sido habitual en este milenio, es La Tri la que nos ha dado alegrías en los momentos de profunda preocupación. Por un momento, son estos futbolistas quienes llenan de ilusión y emoción a los habitantes de esta patria tan golpeada por el narcotráfico, la violencia, la corrupción, que desencadena en pobreza.

La selección enfrenta hoy a un coloso mundial: Países Bajos, tres veces finalista del mundo. Los europeos, plagados de estrellas, son los principales favoritos. Pueda que en la cancha ganen, pero de lo que algo estamos seguros, que a este grupo de futbolistas ecuatorianos será muy difícil poderlos vencer, más aún, cuando a su talento, disciplina y orden los acompaña su fe. Están convencidos de que todo lo que sueñan lo pueden alcanzar. Y nos transmiten esa confianza. Por esa razón hoy, 17 millones de ecuatorianos confían en ellos, porque estamos convencidos de que lo pueden lograr.