OPINIóN

Seguridad en las universidades




Dos recientes hechos violentos reflejan que las universidades del país son vulnerables a la delincuencia, por lo que existe preocupación en los centros de educación superior, especialmente en los públicos, donde pese a los esfuerzos de las autoridades se han registrado asaltos, agresiones y hasta muertes.

En Esmeraldas, un decano y un docente murieron al estilo sicariato, mientras a la par se realizaban protestas estudiantiles por continuar en la educación virtual por cuanto regresar a la presencialidad representa un grave peligro, sobre todo para los alumnos que estudian por la noche.

En la Universidad Estatal de Milagro (UNEMI) se dio quizás el hecho más preocupante, pues una estudiante, de la modalidad semipresencial, fue asesinada al interior del campus universitario, lo cual ha conmocionado a toda la comunidad de esta institución de educación superior.

Sin irnos muy lejos, también en nuestra universidad hubo un robo al estilo sacapinta y la agresión física a una estudiante por parte de un individuo. Si bien es cierto, en ambos casos, hubo una inmediata reacción, a veces eso no es suficiente para frenar un problema que viene desde hace mucho tiempo.

La seguridad privada no es la única solución. Se requiere de un compromiso mayor por parte del Estado ecuatoriano en el sentido de dotar mayor presupuesto a las universidades públicas, no solamente para mejorar la calidad de la enseñanza-aprendizaje sino también para reforzar las seguridades.

En ese sentido, implementar cámaras de videovigilancia, botones de pánico, sala de monitoreo, pueden ser una salida, sin embargo, esto debe ir de la mano con una campaña de concienciación de la que participen estudiantes, servidores, trabajadores y profesores, porque en la unión también se puede luchar contra la inseguridad.

Es necesario que las universidades públicas y privadas, institutos técnicos y tecnológicos superiores, recobren su tranquilidad, garantizando un ambiente agradable y armónico para que los integrantes de toda su comunidad puedan desarrollar sus actividades sin miedo.