OPINIóN

Editorial: Madurez política


Si entre las cosas que les hace falta a nuestros políticos, sin duda alguna es la madurez. Sobre todo para aceptar cualquier resultado que deja una jornada electoral. Lamentablemente, en el reciente proceso democrático hemos visto algunos casos, tanto a nivel nacional como provincial, donde a nuestros líderes les hace falta un poco de modestia y sobre todo hablar con la verdad.

Si entre las cosas que les hace falta a nuestros políticos, sin duda alguna es la madurez. Sobre todo para aceptar cualquier resultado que deja una jornada electoral. Lamentablemente, en el reciente proceso democrático hemos visto algunos casos, tanto a nivel nacional como provincial, donde a nuestros líderes les hace falta un poco de modestia y sobre todo hablar con la verdad.

Empecemos con el expresidente de la República y líder de la Revolución Ciudadana, Rafael Correa Delgado, en una una reciente entrevista con Orlando Pérez, mencionó que el candidato finalista Daniel Noboa Azín, buscó hasta tres veces las filas de RC5 para participar auspiciado por sus colores.

Pero la gente se pregunta ¿Por qué ahora lo revela? Acaso será porque se constituye en duro rival a vencer en segunda vuelta y se está utilizando este tipo de argumentos para menoscabar la imagen del hijo del empresario Álvaro Noboa, como es una práctica habitual del correísmo.

Es que no entendemos esas actitudes. Capaz que si era Topic, o era Zurita, o era Otto, el discurso hubiese sido el mismo: “Nos rogaron para que les demos oportunidad en nuestro movimiento”. Ya los ciudadanos no comen cuento y lo que menos quieren son mentiras en estas elecciones.

Por otro lado, está el prefecto de El Oro y líder del movimiento SUR, Clemente Bravo, que en rueda de prensa intentó justificar el tercer lugar de su candidato a la Asamblea, manifestando que se había registrado “un hecho histórico en la provincia, pues por primera vez, los ciudadanos habían cruzado su voto”.

Señor prefecto, no es ni la primera ni la última vez. Siempre se ha dado este fenómeno en elecciones generales (presidenciales) y seccionales. Por ejemplo, la gente en el 2005 y 2009 votó para prefecto por Montgómery Sánchez y para alcalde de Machala, por Carlos Falquez Batallas, de diferentes tiendas partidistas.

Aseverar que se ganó en varios cantones, cuando solo gana en uno (Santa Rosa), también es negarse a reconocer en qué se falló. En Machala, el candidato a la Asamblea del prefecto queda quinto, al igual que su aspirante a la Presidencia. Hay que aceptar que el sabor que dejaron estos comicios para algunos fue agridulce.

Los números de estas últimas votaciones deben servir para que todas las organizaciones políticas saquen sus propias conclusiones y sobre todo aprendan de las lecciones que el pueblo quiere transmitir desde las urnas.