Carlos Rabascall, candidato a la presidencia de la República, por Izquierda Democrática, lista 12. Foto de Cortesía
María José Alba Lozano
Durante una entrevista con Diario Correo, el candidato presidencial de la Izquierda Democrática, Carlos Rabascall, compartió sus propuestas para el futuro del Ecuador, destacando que, en caso de llegar al sillón de Carondelet, su prioridad sería abordar la crisis multidimensional que atraviesa el país.
“Estamos en medio de tanta bronca y enfrentamientos, que hemos puesto en riesgo la credibilidad de todas las instituciones del país”, dijo Rabascall, quien destacó que lo primero que se debe recuperar es el sentido común y la confianza en las instituciones del Estado. Propuso un gobierno de concertación y unidad para salir de la crisis, con un enfoque en la reactivación económica, la seguridad, la generación de empleo y la justicia.
DESCENTRALIZACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LOS TERRITORIOS
Una de las propuestas clave de Rabascall es la desconcentración del poder, con el fin de fortalecer los territorios y permitir a las provincias y cantones ser actores protagónicos en la generación de riqueza y empleo. “El hipercentralismo ha matado la posibilidad de que las provincias sean generadoras de progreso y desarrollo inclusivo”, explicó, señalando que es necesario que los gobiernos locales tengan mayor autonomía para gestionar sus recursos y promover su crecimiento económico.
COMBATE A LA POBREZA Y
EL CRIMEN ORGANIZADO
Rabascall abordó además uno de los problemas más urgentes del país: la pobreza, que afecta directamente a miles de familias ecuatorianas y genera consecuencias como la migración y la desintegración familiar. Aseguró que no es posible separar la seguridad de la economía y la producción, ya que un aumento del desempleo y la pobreza genera un caldo de cultivo para el crimen organizado.
“La inseguridad no puede ser combatida solo con policías, sino también con un sistema judicial eficiente y una economía que brinde oportunidades”, manifestó. Propuso una reforma profunda a la función judicial para devolver la credibilidad al sistema y eliminar la interferencia del crimen organizado y la política en la selección de magistrados. Además, sugirió la creación de unidades especializadas en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, con apoyo de cooperación internacional, especialmente de las Naciones Unidas.
REACTIVACIÓN ECONÓMICA
Y REFORMA FISCAL
El candidato también tocó el tema de la economía, señalando que la falta de crecimiento sostenido es constante en el país. En su propuesta, resaltó la necesidad de bajar el IVA del 15% al 13%, lo que, según él, podría devolverle a la economía local 1.000 millones de dólares que serían inyectados nuevamente en el consumo y la producción. “Esto generaría mayor demanda, mayor oferta y, por ende, mayor generación de empleo”, explicó.
Adicionalmente, Rabascall propuso una reestructuración de la deuda interna y externa del país, con un plan de pagos responsable que permita liberar recursos para impulsar la economía y garantizar la inversión en los diferentes niveles de gobierno. “El Estado le debe a los municipios, a las prefecturas, a los proveedores y a la seguridad social. Necesitamos un plan para sanear esta situación”, afirmó.
PROPUESTAS SOCIALES
PARA LA JUVENTUD
En su propuesta para la juventud, Rabascall mencionó la importancia de crear centros de desarrollo integral en las ciudades, donde se ofrezcan servicios de educación, formación en habilidades laborales, deportes y cultura. Estos centros, según el candidato, serían fundamentales para preparar a los jóvenes para la vida laboral, crear cooperativas de producción y generar riqueza en los sectores locales.
“Es crucial que los jóvenes aprendan a producir, ya sea bienes o servicios, para prepararlos para un futuro en el que puedan ser autónomos y contribuyan al desarrollo del país”, indicó Rabascall.
FONDO MONETARIO INTERNACIONAL
(FMI) Y LA DEUDA EXTERNA
En cuanto a la deuda externa, el candidato destacó que el FMI no obliga a aumentar los impuestos, sino a garantizar la capacidad de recaudación del país. Planteó que la mejor forma de cumplir con los compromisos es a través del crecimiento económico sostenible, que aumente las bases imponibles sin recurrir a nuevas cargas tributarias. Además, propuso que, en caso de llegar a la presidencia, se buscaría una reestructuración de la deuda externa. Comparó la situación de Ecuador con la de una empresa que enfrenta problemas de liquidez, sugiriendo que se deben negociar mejores plazos y condiciones con los acreedores para permitir que el país tenga “oxígeno financiero” y evitar que la falta de pago afecte gravemente la economía y la seguridad social.
DESARROLLO PETROLERO Y MINERO
El candidato enfatizó la importancia de continuar con el desarrollo de los sectores petrolero y minero, ya que estos recursos pueden ser vitales no solo para pagar la deuda externa, sino también para financiar la inversión pública y reducir la deuda interna. Mencionó que en su gobierno se buscará atraer inversión extranjera para estos sectores, con la condición de que se garantice el respeto a los derechos de los ecuatorianos y el cuidado del medio ambiente. Al respecto, indicó que se trabajará en la creación de un marco legal que favorezca la inversión, garantizando a su vez el bienestar de las comunidades afectadas por estos proyectos a través de un reparto adecuado de regalías.
REESTRUCTURACIÓN DEL IESS
En cuanto al sistema de seguridad social, el candidato propuso varias medidas para solventar los problemas estructurales del IESS. Reconoció que el principal desafío es la baja cantidad de afiliados activos que financian las pensiones de los jubilados. Según explicó, para que el sistema sea viable, se necesita tener cinco afiliados activos por cada jubilado, ya que es la proporción mínima necesaria para mantener un flujo de recursos adecuado al funcionamiento del sistema. Sin embargo, alertó que actualmente estamos en una situación donde esa proporción está descendiendo, pasando de 7 a 5 en los últimos años, lo que genera una creciente presión sobre el IESS.
En ese sentido, propuso activar la economía para generar más empleos formales y aumentar el número de afiliados al IESS, lo cual es fundamental para su sostenibilidad. También sugirió la implementación de una “tabla de aportación diferencial”, para que los sectores de mayores ingresos realicen mayores aportes al sistema.
Además, propuso una estrategia para incluir a los trabajadores informales en el sistema de seguridad social mediante la creación de cooperativas de producción y trabajo, lo que permitiría a los pequeños y medianos empresarios formalizarse y contribuir al sistema. También sugirió la posibilidad de un modelo mixto para el sector salud, en el que se combine la atención pública y privada, optimizando los recursos y controlando los gastos mediante un sistema de auditorías externas.
Ante la pregunta sobre si su gobierno reduciría los beneficios actuales del IESS, el candidato fue claro: no se trata de eliminar los beneficios, sino de mejorar la gestión del sistema. Aunque mencionó que algunas reformas en los beneficios para los cónyuges e hijos de los afiliados son parte de la discusión, dejó en claro que el objetivo es encontrar una solución que permita mantener los derechos de los afiliados sin poner en riesgo la viabilidad financiera del sistema.
CONSULTA POPULAR SOBRE
EL CIERRE DE LA MINA
El candidato también abordó el tema del cierre definitivo de la mina de Loma Larga, cuya decisión fue tomada a través de una consulta popular. A pesar de que el gobierno actual ha comprometido el cierre de la mina, el candidato sugirió que se realice una nueva consulta popular que explique con mayor claridad a la ciudadanía la importancia de estos recursos para la economía nacional. En su opinión, es necesario establecer un diálogo abierto y responsable con las comunidades afectadas, garantizando el respeto por el medio ambiente y un adecuado reparto de las regalías.
VÍNCULO CON EL CORREÍSMO
Finalmente, el candidato defendió su participación en las elecciones pasadas como vicepresidente en una alianza con el correísmo, respondiendo a las críticas de aquellos que lo vinculan con este sector político. Aseguró que su participación fue en calidad de independiente y destacó que el país necesita superar la polarización política, que a su juicio ha estancado el progreso de Ecuador. Llamó a dejar atrás el odio y la división entre correísmo y anticorreísmo, y propuso un gobierno basado en la concertación y la unidad para resolver los problemas estructurales del país.