CIUDAD

‘Son tres días con esta agua y no se puede hacer nada’


Rafael García apenas soporta el dolor de sus piernas y teme que el agua avance hasta su cama

Rafael García apenas soporta el dolor de sus piernas y teme que el agua avance hasta su cama. Como él, otras familias de La Alborada 2, al norte de Machala, llevan tres días atrapadas por las inundaciones, con sus pertenencias bajo el agua y dificultades para realizar actividades básicas.

Precisamente en el sector de La Bloquera, en la avenida 23 de Abril, los moradores piden ayuda para evacuar el agua y evitar que la emergencia agrave sus problemas de salud.

García permanece en su vivienda junto a su esposa, hijos y nietos. Sus problemas de salud le dificultan movilizarse, mientras el agua estancada complica sus actividades cotidianas.

Para ir al baño necesita la ayuda de sus familiares, pues las alcantarillas colapsaron y el agua retorna por los desagües.

“Tengo mis pies que me duelen, no los aguanto. La cintura me duele”, relató con la coz quebrada y aseguró que hasta el martes 27 de octubre no había recibido la visita de ninguna autoridad.

TODO BAJO EL AGUA

En la calle 23 de Abril, los moradores colocaron ladrillos y bloques para levantar cocinas, lavadoras y refrigeradoras. Sin embargo, la medida no ha evitado que el agua alcance parte de sus pertenencias. Muebles y enseres presentan daños, mientras otras familias trasladaron sus bienes a casas de vecinos para intentar salvarlos.

Kleber Fernández prestó un espacio de su vivienda para guardar las pertenencias de una de las familias damnificadas. Entre los artículos trasladados había objetos que sus propietarios compraron hace menos de tres meses.

La inundación también dificulta la movilidad de los habitantes. Algunos no pueden salir a trabajar y quienes tienen vehículos temen que el agua los dañe si intentan circular por las calles anegadas. Tal ese el caso de un morador, quien prefirió no identificarse, pero contó con dolor que lleva tres días sin sacar su taxi.

Gabriela Lasluisa lleva 15 años viviendo en Machala y asegura que nunca había presenciado una inundación de esta magnitud en el sector. Aunque recuerda temporadas de lluvias intensas, afirma que antes el agua descendía al día siguiente.

Su vivienda está en una parte alta, pero debe atravesar las calles inundadas para comprar alimentos y otros productos. La situación es más complicada para sus vecinos, cuyas casas de planta baja permanecen anegadas.

“Son tres días con esta agua que no se puede hacer nada”, manifestó. La moradora pidió que las autoridades intervengan para evacuar el agua y evitar que las familias continúen perdiendo sus pertenencias.

ENFERMEDADES

La emergencia también afecta a la familia de Jenny Flores, quien tuvo que trasladarse a la casa de sus suegros después de que su vivienda se inundara. En el hogar hay una bebé de un año, una niña con discapacidad que utiliza una prótesis y un niño de 10 años.

Flores relató que su hija con dificultad para movilizarse ya se ha caído debido a la inundación y que su otro hijo presenta granitos en los pies, que ella relaciona con el contacto con el agua sucia.

BASURA Y MALOS OLORES

Roger Arcalle advirtió que las condiciones del sector representan un riesgo para niños, adultos mayores y personas con problemas de salud. Además del agua estancada, los moradores denuncian basura arrastrada desde otros puntos y malos olores que persisten desde el inicio de la inundación.

Según Arcalle, algunos vecinos han tenido que recoger los desechos que quedan en las calles ante la falta de recolección. También señaló que los vehículos que circulan a velocidad levantan olas que ingresan a las viviendas y obligan a los habitantes a retirar nuevamente el agua.

La falta de fumigación es otra de las preocupaciones. Los moradores temen que la proliferación de mosquitos agrave los problemas sanitarios, en especial para los niños que permanecen en las viviendas.

Por ello, solicitan que las autoridades evacúen el agua, limpien las alcantarillas, retiren la basura y ejecuten labores de fumigación.

Rafael García:

“Nadie ha venido, mire como están las calles; nosotros estamos viviendo a la buena de Dios. Yo estoy enfermo, mis piernas me duelen, la cintura y cómo puedo pedir ayuda si nadie hay aquí. Toda el agua de El Macho se sale y viene para acá”.

Gabriela Lasluisa:

“Está pura agua todo y no tenemos autoridades porque nadie se ha dignado a venir a ver cómo estamos nosotros, estamos botados. Somos muchas familias a las que se ha ingresado el agua, las cosas se han dañado y uno lo consigue con esfuerzo”.

Digna Guillén:

“Nunca nos hemos llenado de agua, como dicen que también es por un canal que han tapado, me imagino que eso es lo que nos inundó. Hemos puesto bloques para que el agua no ingrese, pero aun así tenemos agua adentro y algunas cosas dañadas”.

Jenny Flores:

“Necesitamos que nos ayuden porque se han olvidado del sector 23 de Abril, de la Alborada 2. Tenemos una bebé de un año, una niña con discapacidad que maneja prótesis y mi otro niño de 10 años que tiene granitos en los pies de toda esta agua sucia”.

Roger Arcalle:

“Ya tenemos tres días bajo el agua y aparte la basura que aparece, no sabemos de dónde viene. Hay vecinos que han tenido que abandonar sus viviendas por el agua. Ya no soportamos esta situación … no hay como lavar ni hacer uso de los baños”.