CIUDAD

Tradición de Fin de Año: uvas, ropa amarilla y buenas vibras


Comerciantes recorrían las calles para vender uvas, esperando que las personas sigan la tradición de los 12 deseos para el nuevo año.

María José Alba Lozano

Desde tempranas horas de la mañana, los ciudadanos salieron en busca de productos tradicionales para las celebraciones de fin de año, y como no podía faltar, las populares cábalas ecuatorianas tomaron protagonismo.

Uno de los productos más demandados fueron las uvas, que según la tradición, deben consumirse a la medianoche de cada 31 de diciembre, con el fin de pedir 12 deseos para el nuevo año. Cristian Rivera, quien se dedicó a la venta de uvas desde el 24 de diciembre, comentó que el precio se mantiene constante, a un dólar la libra, y aunque las ventas han estado algo lentas, aseguró que al finalizar el día acabaría sin producto “Es una tradición que la gente no olvida, aunque la situación económica esté difícil. Siempre es bueno tener esperanza para el nuevo año”, dijo Rivera.

CÁBALAS DE FIN DE AÑO

Las cábalas no solo se limitan a las uvas. La ropa interior amarilla, símbolo de prosperidad y buenos augurios, es otra de las tradiciones más populares en esta época. Yuley Salmeda, vendedora de ropa interior, explicó que el color amarillo es el más solicitado, pero también se venden prendas de color rojo y verde. “El rojo es para el amor, el verde es para la suerte y el dinero, y el amarillo es para atraer la abundancia”, destacó Salmeda. A pesar de que las ventas de ropa interior han sido más lentas este año en comparación con otros, la vendedora afirmó que sigue siendo una de las cábalas más solicitadas por los compradores.

ÚLTIMAS COMPRAS

Entre los compradores se encuentra doña Carmen, quien por primera vez decidió seguir la tradición de usar ropa interior amarilla. “Es la primera vez que lo hago, dicen que el amarillo trae suerte, así que quiero probar. También compré uvas, porque eso lo hacemos cada año en mi familia”, comentó la señora, mientras se dirigía a pagar sus compras. Carmen no es la única que busca cumplir con las cábalas.

Miguel Granda, otro comprador en el casco central, mencionó que la compra de uvas es una tradición que sigue con su familia cada 31 de diciembre. “Somos ocho en mi casa, así que compramos varias libras de uvas. Cada miembro de la familia pide sus 12 deseos. Es una tradición que siempre hemos mantenido”, comentó Granda mientras cargaba dos libras de uvas en su carrito. Además, mencionó que también tiene otras cábalas, como las lentejas, que se sirven en la casa para atraer la abundancia.

COMIENZO DE UN NUEVO AÑO

A pesar de que las ventas fueron moderadas durante todo el día, los comerciantes esperaban un aumento en las últimas horas, a medida que se acerque la medianoche. Las tradiciones y las cábalas siguen siendo una parte fundamental de la celebración del Año Nuevo en Machala, mientras la ciudad se preparaba para recibir el 2025 con optimismo y la esperanza de un futuro mejor.

Con las calles llenas de personas buscando cumplir sus tradiciones, el casco central de Machala se convirtió en el corazón de las celebraciones de fin de año. Y aunque el flujo de compradores fue más tranquilo que en años anteriores, tanto comerciantes como clientes coincidieron en que las tradiciones y las cábalas son la esencia de la despedida del 2024, con la esperanza puesta en un nuevo año lleno de oportunidades.

Criterios:
Cristian Rivera:

“Desde el 24 de diciembre estamos vendiendo uvas a un dólar la libra, como siempre. Las ventas han estado lentas, pero esperamos que repunten por la tarde. Es una tradición que no falla, la gente siempre compra para los 12 deseos”.
Yuley Salmeda:

“La ropa interior amarilla es la más solicitada, pero también hay gente que compra roja para el amor y verde para la suerte. Las ventas han estado regulares este año, no como en años pasados, pero sigue siendo una tradición muy fuerte. Empezamos a vender desde principios de diciembre”.
Carmen:

“Este es mi primer año usando ropa interior amarilla para la suerte. Normalmente, me reúno con la familia para celebrar, y este año quise probar las cábalas. Espero que me traiga buena suerte para el nuevo año”.
Miguel Granda:

“Cada año compramos las uvas para pedir nuestros 12 deseos, y este año no es la excepción. Somos ocho en mi casa, así que compramos varias libras. Es una tradición que siempre hemos mantenido en la familia”.