SALUD

Dr. Roberto Robalino Espinoza, máster en pie diabético: Pie diabético: Complicación grave de la diabetes que puede prevenirse


Dr. Roberto Robalino Espinoza, máster en pie diabético y heridas crónicas.

María José Alba Lozano

En una nueva entrega del segmento Cita con el Especialista, Diario Correo recibió la visita del doctor Roberto Robalino Espinoza, máster en pie diabético y heridas crónicas, quien compartió importantes recomendaciones sobre una de las complicaciones más severas y frecuentes de la diabetes: el pie diabético.

Durante una extensa conversación, el especialista ofreció una visión integral y educativa sobre esta afección que, si no se atiende a tiempo, puede llevar incluso a la amputación de extremidades, pero que con control, higiene y prevención, puede evitarse.

¿QUÉ ES EL PIE DIABÉTICO Y POR QUÉ ES TAN PELIGROSO?

El pie diabético es una complicación crónica de la diabetes que afecta principalmente la circulación y la sensibilidad en las extremidades inferiores. Según Robalino, esta condición se debe a un mal control de la glucosa en sangre, sumado a factores como la obesidad, el sedentarismo y enfermedades cardiovasculares.

“El pie diabético es una enfermedad catastrófica. La llamo así porque, si no se trata correctamente, puede terminar en una amputación. Es el resultado de un daño tanto vascular como neurológico, provocado por la diabetes mal controlada”, explicó.

SIGNOS DE ALERTA: ¿CUÁNDO ACUDIR AL MÉDICO?

Una de las principales recomendaciones del especialista es no esperar a tener síntomas graves para acudir al médico. Algunas señales tempranas incluyen:

• Dolor al caminar una corta distancia

• Adormecimiento o calambres en los pies

• Heridas pequeñas que no cicatrizan en más de tres semanas

• Formación de callos, “lomas” o uñas engrosadas y deformadas

• “Todo paciente diabético debe revisar sus pies todos los días y acudir a control, incluso si no siente molestias”, enfatizó el doctor Robalino.

EL PAPEL DEL PODÓLOGO: CLAVE EN LA PREVENCIÓN

Una parte fundamental en el tratamiento y prevención del pie diabético es la visita regular al podólogo, el profesional especializado en el cuidado de los pies.

“El podólogo es el primer especialista que debe intervenir en pacientes diabéticos. No solo trata las uñas deformadas, sino que enseña al paciente cómo mantener una higiene adecuada y detectar problemas a tiempo”, explicó.

Higiene y calzado: recomendaciones prácticas

La prevención empieza en casa. Robalino insistió en que la higiene y el tipo de calzado son esenciales para evitar complicaciones:

• Lavar y secar bien los pies, especialmente entre los dedos

• No caminar descalzo

• Revisar el calzado a diario y cambiarlo cada 6 a 12 meses

• Usar plantillas adaptadas si hay deformidades en la pisada

• Evitar calzados apretados, sucios o con costuras internas que puedan causar rozaduras

“No existen ‘zapatos para pie diabético’ como tal. Lo que hacemos es adaptar el calzado al paciente, según su pisada o necesidad. Incluso se puede fabricar calzado ortopédico a medida”, detalló.

¿CUÁNDO SE REQUIERE UNA AMPUTACIÓN?

Aunque el objetivo de todo tratamiento es evitarla, la amputación se vuelve necesaria cuando las heridas no cicatrizan y hay obstrucciones severas en las arterias, impidiendo la oxigenación de los tejidos.

“Muchos pacientes llegan tarde porque se automedican o minimizan el dolor. Cuando ya no hay riego sanguíneo, ni una cirugía endovascular logra salvar la extremidad. En esos casos, la amputación es inevitable”, señaló con pesar.

Explicó que las obstrucciones se presentan comúnmente desde la rodilla hacia abajo, donde los vasos son más delgados y propensos a cerrarse por acumulación de grasa.

¿TODOS LOS DIABÉTICOS DESARROLLAN PIE DIABÉTICO?

No. El especialista fue claro en destacar que no todas las personas con diabetes desarrollan pie diabético, siempre que mantengan un estilo de vida saludable y controlen su enfermedad.

“Tengo pacientes que llevan 30 años con diabetes y nunca han desarrollado pie diabético, porque se educaron y se cuidan. La clave está en la disciplina, la alimentación y el seguimiento médico”, aseguró.

IMPACTO EMOCIONAL: EL ROL DE LA FAMILIA ES FUNDAMENTAL

Más allá de lo físico, el pie diabético y las amputaciones pueden tener un fuerte impacto emocional y psicológico. Por ello, el entorno familiar y social juega un rol vital en la recuperación del paciente.

“La familia no debe aislar al paciente, ni hacerlo sentir diferente por su alimentación o su condición. Comer todos igual, acompañarlo a consultas, y darle apoyo emocional hace una gran diferencia”, aconsejó.

ESTADÍSTICAS PREOCUPANTES

Aunque la última estadística nacional disponible es de 2018, revela que el 7,1% de la población ecuatoriana vivía con diabetes, lo que representaba entonces más de 720.000 personas. Las complicaciones más comunes incluyen:

• Problemas cardiovasculares

• Daño renal (nefropatía)

• Problemas visuales (retinopatía)

• Y, por supuesto, el temido pie diabético

Para finalizar, el doctor Roberto Robalino enfatizó que la educación del paciente diabético es la mejor herramienta de prevención. Conocer su enfermedad, monitorear su glucosa, seguir su tratamiento y mantener hábitos saludables es la clave.

“Si tienes diabetes, cuida tus pies. Pide a tu médico que revise tus extremidades, que evalúe tu circulación, y conoce tus niveles de hemoglobina glicosilada. Eso te dirá cómo ha estado tu glucosa en los últimos tres meses”, recalcó.