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Fanesca, el sabor de la tradición ecuatoriana en Semana Santa


En el marco de la Semana Santa, una de las tradiciones gastronómicas que perdura en Ecuador es la preparación y consumo de la fanesca, un plato emblemático de la cocina nacional

En el marco de la Semana Santa, una de las tradiciones gastronómicas que perdura en Ecuador es la preparación y consumo de la fanesca, un plato emblemático de la cocina nacional. Esta receta, que combina habitualmente doce tipos de granos, especias y pescado salado, tiene un profundo significado simbólico: cada ingrediente representa a los doce apóstoles de Jesús, convirtiéndola en una expresión culinaria de fe, historia y cultura, además de un espacio de encuentro familiar.

Por lo general, la fanesca se comparte el Viernes Santo, una fecha central para la tradición católica, en la que se conmemora la crucifixión y muerte de Jesucristo. En este día, los fieles suelen abstenerse de consumir carnes rojas como acto de respeto y reflexión espiritual, optando por este plato que, más allá de su sabor, refuerza los lazos familiares y las costumbres que se transmiten de generación en generación.

En ese sentido, la chef María Calderón abrió las puertas de su vivienda para mostrar la preparación de la tradicional fanesca, uno de los platos más representativos de la gastronomía ecuatoriana en esta época del año.

Con más de 15 años elaborando este platillo para el público, Calderón explicó que la fanesca no solo es una receta, sino un símbolo de unión familiar y memoria colectiva. “Es un plato que nos recuerda nuestra infancia, cuando lo preparábamos junto a la familia”, expresó.

La chef destacó que esta sopa espesa tiene como base una variedad de granos y pescado, siendo este último el ingrediente principal. Además, se acompaña con guarniciones como maduro frito, empanadas, huevo duro y queso, que enriquecen su sabor y presentación.

UN PROCESO QUE

INICIA DESDE EL

DÍA ANTERIOR

Para lograr una fanesca con buen sabor, Calderón explicó que el proceso comienza un día antes, cuando se remojan los granos secos como fréjol, lenteja, garbanzo, arveja, entre otros. Al día siguiente, estos son cocinados junto a un refrito bien sazonado.

A esta mezcla se suman ingredientes como zapallo para dar espesor, choclo, mote y melloco, combinando tanto granos secos como tiernos. Según la tradición, se utilizan doce granos en alusión a los doce apóstoles, aunque la chef señala que esto puede variar según disponibilidad.

En cuanto al pescado, Calderón utiliza bacalao, el cual también se remoja previamente para retirar la sal. “Lo cocino aparte y luego incorporo sus jugos a la fanesca para darle más sabor”, indicó.

Una de las particularidades de su receta es la incorporación de crema de leche y maní licuado, lo que aporta una textura más cremosa y un sabor distintivo. “Ese es mi toque especial, y a la gente le encanta, por eso cada año vuelven a pedirme”, aseguró.

Aunque reconoce que los precios de los ingredientes se elevan durante esta temporada, especialmente el bacalao que puede costar entre cinco y seis dólares la libra, Calderón mantiene un precio accesible para su producto final.

“Lo importante es que las personas puedan disfrutarlo en familia, aunque no tengan tiempo de prepararlo”, añadió.

Las personas interesadas pueden realizar sus pedidos al número 0992655694 o a través de sus redes sociales.