OPINIóN

La tercera va para el IESS: Formalización y eficiencia frente al colapso


Elías Carrillo Ayala

El diagnóstico de la seguridad social en Ecuador suele presentarse como un callejón sin salida: o se trabaja más años, o se paga más mensualmente. Sin embargo, datos del SRI, Banco Mundial e informes de ejecución presupuestaria de 2025 sugieren que existe una ruta alternativa basada en la formalización del empleo y la optimización de activos. El sistema actual es un gigante sostenido por pies de barro, mientras la Población Económicamente Activa (PEA) es de 8,5 millones de personas, solo el 37% sostiene el sistema.

El 86% de nuestros jóvenes están en la informalidad; esto significa perder la generación que debería garantizar la jubilación de los actuales trabajadores. Un trabajador informal gana, en promedio, USD 220 mensuales; al no estar afiliado, no solo deja de aportar al IESS, sino que su capacidad de consumo se reduce drásticamente, afectando la recaudación tributaria, que en 2025 fue el motor fiscal con USD 21.501 millones recaudados.

La Canasta Básica Familiar alcanzó los USD 829,38 la estadística muestra que: El ingreso promedio es de USD 429 (un déficit del 48% respecto a la canasta). Esta brecha obliga a la informalidad: para cubrir lo básico, las familias recurren a empleos precarios que no aportan a la seguridad social. Si mantenemos la edad de jubilación y el porcentaje de aporte (20,6% total), la sostenibilidad debe venir del volumen de aportantes. Basados en modelos de Lituania y Eslovenia (con informalidad juvenil inferior al 2%), podemos implementar: Contrato de Aprendizaje con Incentivo Fiscal.-Permitir que las empresas deduzcan el 150% del salario de un joven formalizado en su Impuesto a la Renta. Impacto Estimado.- Pasar del 14% al 40% de formalidad juvenil integraría a 650.000 nuevos aportantes al sistema, reduciendo el déficit actuarial sin tocar los beneficios de los jubilados actuales.

Incrementar la edad de jubilación o los aportes en un país donde el 63% de la población ya está fuera del sistema es una medida que solo profundizará la evasión. La verdadera reforma estructural es laboral y de gestión; al formalizar el empleo y mejorar el rendimiento de los fondos existentes, Ecuador puede salvar al IESS devolviéndole la dignidad al trabajador: un salario que cubra la canasta básica y una jubilación garantizada por el crecimiento, no por el sacrificio.