CIUDAD

Fausto Ortiz: El empleo se estancó en 3,2 millones en 13 años


Fausto Ortiz, exministro de Economía del Ecuador, en el Gobierno de Rafael Correa. Foto de Jorge Sánchez

Fabricio Cruz

fcruz@diariocorreo.com.ec

Durante una entrevista concedida a Diario CORREO, el exministro de Economía del Ecuador, Fausto Ortiz, advirtió que el país continúa arrastrando graves problemas estructurales en materia laboral, al señalar que, pese al crecimiento económico registrado en los últimos años, Ecuador mantiene apenas 3,2 millones de personas con empleo, prácticamente la misma cifra de hace 13 años, lo que evidencia —según afirmó— un persistente estancamiento económico que impide absorber el aumento de la población económicamente activa y generar empleo formal de manera sostenida.

Ortiz explicó que, según datos preliminares, el Producto Interno Bruto (PIB) del país habría crecido 2,3% en el primer trimestre de 2026, una cifra cercana a la proyección anual del Banco Central del Ecuador, que estima una expansión del 2,5% para este año.

Sin embargo, el economista pidió cautela. Aunque las ventas nacionales muestran un comportamiento favorable —con un crecimiento promedio superior al 10% hasta abril—, existen señales de que el dinamismo aún no es suficientemente sólido para hablar de una recuperación robusta.

“Estamos en una situación intermedia entre una economía que trata de crecer y una economía que todavía no logra despegar completamente. Venimos de una década de crecimiento muy bajo, apenas al nivel del aumento poblacional”, explicó.

UNA DÉCADA DE

CRECIMIENTO INSUFICIENTE

Ortiz enfatizó que el principal problema del Ecuador no es únicamente la coyuntura actual, sino el comportamiento económico acumulado de los últimos años. Según su análisis, entre 2016 y 2025, el crecimiento promedio del país fue de apenas 1,5% anual, prácticamente igual al crecimiento poblacional.

Eso significa que, en términos reales, el ingreso per cápita de los ecuatorianos prácticamente no mejoró durante la última década. En otras palabras, la economía creció, pero no lo suficiente para generar una mejora significativa en la calidad de vida de la población.

Para Ortiz, este estancamiento también se refleja en el empleo. Señaló que el país recién en 2025 logró superar los niveles de empleo registrados antes de la pandemia.

“El número de personas empleadas en 2025 fue de alrededor de 3,2 millones, prácticamente el mismo que tenía Ecuador en 2013. Han pasado 13 años y seguimos con una cifra similar, pese a que hoy hay mucha más población económicamente activa”, sostuvo.

El exministro detalló que hace trece años la población económicamente activa rondaba los 6,2 millones de personas, mientras que actualmente supera los 8,5 millones. No obstante, la generación de plazas laborales no ha crecido en la misma proporción.

EL EMPLEO SIGUE

SIENDO LA GRAN DEUDA

Esa falta de empleo de calidad, según Ortiz, explica la caída del empleo pleno en el país. Recordó que hace 15 años el empleo adecuado bordeaba el 47%, mientras que hoy se ubica alrededor del 37%.

Esto implica que Ecuador todavía necesita generar cerca de un millón de empleos adicionales para recuperar los niveles laborales de años anteriores.

“El gran objetivo económico del país debe ser generar empleo formal y sostenible. Esa sigue siendo nuestra principal deuda”, afirmó.

Ortiz insistió en que para mejorar esta situación se requiere mayor inversión privada, mejores condiciones de crédito y mayor confianza en la economía.

Según su criterio, sin inversión no será posible sostener un crecimiento económico superior al 3% o 4%, cifra que considera necesaria para reducir de forma significativa el desempleo y la informalidad.

APAGONES

Uno de los factores que más golpeó la economía reciente fueron los apagones de 2024. Ortiz recordó que ese año el PIB cayó 1,9%, producto del impacto energético sobre la actividad productiva.

El golpe fue transversal: afectó a industrias, comercios, pequeños negocios y trabajadores independientes. Muchas empresas vieron reducida su producción y otras cerraron temporalmente.

No obstante, aseguró que en 2025 la economía logró recuperarse con un crecimiento de 3,7%, compensando no solo la caída de 2024, sino superándola.

“El efecto económico de los apagones ya fue compensado en 2025, pero el temor sigue presente porque todo dependerá de cómo evolucione el estiaje en el segundo semestre”, explicó.

Pese a ello, considera que el país hoy está mejor preparado que hace dos años, ya que muchos negocios invirtieron en generadores y sistemas alternativos de energía.

EL PETRÓLEO YA

NO SOSTIENE AL PAÍS

Otro punto crítico señalado por Ortiz es el debilitamiento del sector petrolero, históricamente uno de los motores de la economía ecuatoriana.

Aunque el precio internacional del crudo se ha elevado por tensiones geopolíticas —como el conflicto en el estrecho de Ormuz—, el beneficio para Ecuador ya no es tan claro. La razón principal está en la elevada importación de combustibles derivados.

Ortiz reveló que en abril la balanza comercial petrolera fue negativa en aproximadamente 160 millones de dólares, una situación poco común en el país.

“Las exportaciones petroleras no alcanzaron para cubrir las importaciones de derivados. Eso hace que el beneficio del precio alto del crudo se reduzca considerablemente”, explicó.

El exministro recordó que hace una década Ecuador exportaba cerca de 535 mil barriles diarios de petróleo. Actualmente la producción oscila entre 430 mil y 440 mil barriles por día. Esta reducción limita la capacidad exportadora del país y reduce ingresos fiscales.

Mientras tanto, la dependencia de combustibles importados continúa creciendo. Solo en abril, según Ortiz, Ecuador perdió más de 150 millones de dólares por importar derivados y venderlos localmente a precios subsidiados. Ese déficit prácticamente eliminó el ahorro acumulado de varios meses previos.

NOBOA Y LOS INDICADORES

MACROECONÓMICOS

Sobre el informe a la Nación del presidente Daniel Noboa, Ortiz reconoció avances en varios indicadores macroeconómicos.

Mencionó mejoras en reservas internacionales, reducción del riesgo país y estabilidad fiscal. Sin embargo, aclaró que no todos los resultados son atribuibles al Gobierno.

Por ejemplo, destacó que las exportaciones no petroleras crecieron 18% en 2025, impulsadas principalmente por el sector privado.

“Ese crecimiento vino por el buen desempeño del camarón, cacao, banano y minería. Allí el mérito principal es del sector productivo”, señaló.

Ortiz dedicó especial atención al posible impacto del fenómeno de El Niño, especialmente en provincias agrícolas como El Oro.

Advirtió que cantones dependientes de la producción de banano, camarón, cacao y minería podrían sufrir fuertes impactos si no se toman medidas preventivas.

El economista fue enfático en que la preparación marcará la diferencia entre una afectación manejable y una crisis severa.

Respecto a la decisión del Gobierno de reducir ministerios de 14 a 10, Ortiz cree que el ahorro fiscal será limitado, aunque el mensaje político es positivo.

Explicó que la masa salarial del sector público ronda los 10.500 millones de dólares anuales y se ha mantenido relativamente estable durante los últimos años.

Por ello, la fusión de ministerios no generará una reducción significativa del gasto. “Va a aportar poco en términos numéricos, pero sí envía una señal de disciplina fiscal”, afirmó. Añadió que aún existen otras áreas del Estado donde se pueden aplicar correctivos para mejorar la eficiencia.