Después de aproximadamente seis meses de incertidumbre, la familia de Jesús Adrián Martínez Carrillo finalmente logró conocer que el hombre encontrado sin vida en una zona rural de Machala era su pariente. El reconocimiento fue posible gracias a los tatuajes que tenía en su cuerpo.
Después de aproximadamente seis meses de incertidumbre, la familia de Jesús Adrián Martínez Carrillo finalmente logró conocer que el hombre encontrado sin vida en una zona rural de Machala era su pariente. El reconocimiento fue posible gracias a los tatuajes que tenía en su cuerpo.
Martínez, de entre 25 y 30 años, permanecía en el Centro Forense de Machala como persona no identificada desde el hallazgo de su cadáver. Al momento de ser localizado no llevaba documentos que permitieran establecer inmediatamente su identidad.
La búsqueda había sido prolongada. Uno de sus familiares, que se encontraba en Venezuela, aseguró que durante alrededor de seis meses intentó obtener información sobre el paradero de Jesús Adrián, sin tener certeza sobre qué había ocurrido con él.
La respuesta llegó al conocer las características de los tatuajes registrados durante el procedimiento forense. Entre ellos se encontraba una frase en uno de sus brazos: “Dios nunca falla...”, mientras que en la muñeca derecha tenía grabada la palabra “Dios”.
Esas marcas corporales coincidieron con las características que conocía su familia y se convirtieron en una de las principales referencias para confirmar que el cadáver correspondía a Martínez Carrillo.
HALLAZGO
El caso se remonta al 2 de febrero, cuando un agricultor se dirigía en bicicleta hacia una finca ubicada en el área rural de Machala. Mientras recorría una guardarraya que conduce al polígono de tiro y comunica la vía Balosa con Pajonal, observó algo extraño entre la vegetación.
Al aproximarse descubrió un bulto envuelto y se llevó una sorpresa al comprobar que se trataba del cuerpo de una persona. El cadáver estaba cubierto con plástico negro y una sábana, por lo que inmediatamente se dio aviso a las autoridades.
Los agentes que acudieron al lugar determinaron que se trataba de un hombre. Durante la inspección encontraron además una funda colocada sobre su cabeza, circunstancia que llevó a los investigadores a considerar inicialmente que habría muerto por estrangulamiento.
Ahora, tras conocerse su identidad, los familiares deberán cumplir los procedimientos establecidos para la entrega de los restos y las diligencias relacionadas con la inhumación.