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Policía advierte que falta tecnología para revisar todos los contenedores en Puerto Bolívar


Puerto Bolívar es uno de los principales puntos de salida de carga del país y mantiene controles para evitar que los contenedores sean contaminados con mercancías ilícitas. Foto de Jorge Sánchez

Fabricio Cruz

fcruz@diariocorreo.com.ec

Puerto Bolívar mantiene controles permanentes para evitar que los contenedores sean utilizados para el envío de mercancías ilícitas hacia otros países. Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo la capacidad tecnológica para analizar toda la información que generan los escáneres.

El coronel Renato González, comandante de la Policía de la Zona 7, explicó que en los puertos opera de manera permanente la Unidad de Investigación de Puertos y Aeropuertos (UIPA), que trabaja junto con unidades especializadas de Antinarcóticos, inteligencia y personal canino.

Los controles no se realizan únicamente mediante la apertura de contenedores. La Policía aplica un perfilamiento técnico que considera diferentes factores, entre ellos la configuración de la carga, el peso, la cantidad de mercancía declarada, la cadena logística y el destino de las exportaciones.

A estos procedimientos se suman las alertas obtenidas mediante investigaciones que pueden desarrollarse durante varios meses. De esta manera, los agentes determinan qué contenedores presentan características que justifican una revisión más exhaustiva.

El volumen de droga incautada también evidencia la presión que enfrenta Puerto Bolívar. González señaló que hasta la fecha la Policía había decomisado 8,8 toneladas de droga en El Oro durante 2026, cifra que ya superaba ampliamente las 4,8 toneladas incautadas durante todo 2025.

Proceso de escaneo

Ecuador implementó el escaneo de la carga de exportación como una herramienta para reforzar los controles en los puertos. No obstante, el crecimiento del movimiento portuario genera un desafío adicional: la cantidad de imágenes que deben ser analizadas.

Más de 2,5 millones de TEU se movilizan cada año por los puertos ecuatorianos, según datos de la Subsecretaría de Puertos y Transporte Fluvial. En Puerto Bolívar, el tráfico promedio mensual es de aproximadamente 25.700 TEUs (unidades equivalentes a contenedores de 20 pies). Aunque los equipos pueden generar imágenes de la carga, la capacidad humana para revisar e interpretar cada una de ellas es limitada.

Esta situación ha llevado a que la revisión se apoye en perfiles de riesgo y alertas previas. Es decir, el escaneo constituye una herramienta de control, pero no necesariamente significa que cada imagen sea analizada con el mismo nivel de profundidad.

González reconoció que el desafío está en contar con tecnología suficiente para analizar de manera automatizada las imágenes generadas por los escáneres y detectar posibles anomalías en la carga.

“Esta situación ha llevado a que la revisión se apoye en perfiles de riesgo y alertas previas.”, señaló el comandante.

Inteligencia artificial

como alternativa

El debate sobre la incorporación de sistemas automatizados cobra importancia debido al volumen de imágenes que generan los escáneres. La Inteligencia Artificial podría permitir identificar patrones o elementos que representen un riesgo y generar alertas para los operadores.

Actualmente, buena parte del proceso depende de la intervención humana. Por ello, además de la capacidad limitada para analizar miles de imágenes, existe el riesgo de que una anomalía no sea identificada oportunamente.

La experiencia internacional también apunta hacia sistemas que permitan automatizar la interpretación de las imágenes y reducir la intervención humana. Esta tecnología podría complementar el trabajo de los agentes, los perfiles de riesgo y los canes especializados.

El problema no es únicamente la existencia de los escáneres, sino qué capacidad existe para interpretar la información que producen. Esta diferencia resulta clave para entender por qué una terminal puede escanear la carga sin necesariamente analizar de manera exhaustiva cada imagen.

La inspección preembarque permite realizar una apertura parcial del contenedor para revisar las primeras filas de la carga y buscar indicios de contaminación de droga. Esta modalidad puede detectar, por ejemplo, alteraciones relacionadas con el denominado “gancho ciego”.

En casos donde existen mayores indicios, se puede realizar una inspección total. En este procedimiento se descarga completamente la mercancía y se revisa tanto el producto como la estructura del contenedor.

También existen controles directamente en los buques, donde se verifican sellos, precintos y candados, además de realizar revisiones puntuales para detectar posibles manipulaciones posteriores al embarque.

Violencia tras incautaciones

El incremento de los controles y las incautaciones también representa un riesgo para la seguridad. González explicó que las organizaciones criminales suelen analizar sus pérdidas después de un decomiso para determinar quiénes participaron en la cadena logística.

Según el comandante, pueden surgir sospechas contra custodios, responsables de la logística o personas que supuestamente habrían entregado información a las autoridades.

“Normalmente entre las organizaciones criminales estas incautaciones que realiza la Policía Nacional se saldan con sangre”, advirtió González.

Por esta razón, la Policía realiza análisis previos y posteriores a los operativos para determinar posibles repercusiones y anticiparse a hechos violentos que puedan producirse como respuesta a los decomisos.

¿Y las Fuerzas Armadas?

Otra de las interrogantes alrededor de los controles portuarios es la participación de las Fuerzas Armadas. González explicó que, actualmente, la competencia del control del narcotráfico dentro de los puertos corresponde a la Policía Nacional.

Esto no significa que exista una separación absoluta entre las instituciones. La Armada puede realizar labores de control e interdicción en el mar territorial y, durante sus operaciones, detectar cargamentos ilícitos.

En Puerto Bolívar también existe presencia militar. El comandante señaló que, desde hace varios meses, las Fuerzas Armadas mantienen un control fijo en las proximidades del ingreso a la Base Naval.

Este punto se complementa con los patrullajes policiales y militares que se ejecutan en los alrededores de Puerto Bolívar para reforzar la seguridad en los accesos y evitar que las estructuras criminales aprovechen las zonas próximas a la terminal.

El control de los contenedores no depende de una sola institución ni de una sola herramienta. Investigación, inteligencia, perfilamiento de riesgo, escáneres, inspecciones físicas y unidades caninas forman parte del sistema. Sin embargo, el reto que queda expuesto en Puerto Bolívar es aumentar la capacidad tecnológica para procesar la enorme cantidad de información que generan los controles y detectar a tiempo posibles cargas ilícitas.