Unos 60 pacientes renales protestaron la mañana de este martes 15 de septiembre en Machala para exigir el pago de los servicios a la clínica que les proporciona tratamiento de diálisis.
Ivette Coronel Ojeda
Unos 60 pacientes renales protestaron la mañana de este martes 15 de septiembre en Machala para exigir el pago de los servicios a la clínica que les proporciona tratamiento de diálisis.
La preocupación surgió luego de que, según los pacientes, personal administrativo les comunicara que el servicio solo estaría garantizado hasta el 30 de septiembre por falta de pago del Gobierno.
Por esta razón, pacientes primero realizaron un plantón en el Centro Especializado en Salud Renal, ubicado en las calles Santa Rosa, entre Sucre y Boyacá. Con carteles y consignas expresaron su temor ante una eventual interrupción del tratamiento.
Luego se trasladaron hasta la Gobernación de El Oro, donde fueron recibidos por el gobernador Jenner Franco, el director provincial de Salud, Michael Freire, y el gerente del Hospital Teófilo Dávila, José Ramón.
230 PACIENTES RECIBEN DIÁLISIS
De acuerdo con los pacientes, alrededor de 230 personas reciben atención en esta casa de salud. Los usuarios proceden de Machala y otros cantones, entre ellos Santa Rosa, Pasaje, Balao, Naranjal y La Troncal.
Schubert Muñoz, paciente renal, explicó que la principal preocupación surgió después del anuncio sobre una posible suspensión del tratamiento al finalizar septiembre.
“Nosotros estamos preocupados porque sin diálisis solo hay que esperar la muerte”, manifestó.
Muñoz señaló que una sesión de diálisis puede costar alrededor de 130 dólares y que los pacientes requieren tres sesiones por semana. Para muchos usuarios, asumir ese valor resulta imposible.
Según el paciente, la clínica les informó que la deuda pendiente ascendería a 121 millones de dólares.
CONTINUIDAD DEL TRATAMIENTO
Priscila Vera lleva cinco años con tratamiento de diálisis. Señaló que la atención en la clínica es buena, pero manifestó su preocupación por la falta de pago. “Estamos exigiendo el pago de ahí de la clínica, de diálisis, porque por eso es que no nos quieren hacer las diálisis, por falta de pago”, expresó.
Adela Jiménez, quien lleva dos años con este tratamiento, también acudió a la Gobernación. Ella reside en Santa Rosa y debe trasladarse a Machala para recibir atención. “Y nosotros qué vamos a hacer sin la diálisis, es la muerte segura”, afirmó.
La paciente explicó que, además del tratamiento, debe asumir gastos de transporte para trasladarse desde Santa Rosa hasta Machala.
Galo Cumbico, otro paciente procedente de Santa Rosa, señaló que el anuncio de una posible suspensión generó temor entre los usuarios. “Nos ponen fecha ya de término de la vida”, sostuvo al referirse a las consecuencias que tendría para los pacientes dejar de recibir las sesiones.
REUNIÓN
Tras la reunión con los pacientes, Schubert Muñoz informó que las autoridades les aseguraron que el tratamiento continuará y mencionó que las autoridades también indicaron que mantendrán comunicación con la clínica para abordar la situación administrativa que originó la protesta.
Manuel Saltos, quien lleva dos meses con el tratamiento, también confirmó que las autoridades les aseguraron la continuidad del servicio. Según explicó, fue trasladado del Hospital Teófilo Dávila a la clínica y recibe diálisis tres veces por semana.
CONVENIO CONTINÚA VIGENTE
José Ramón, gerente del Hospital Teófilo Dávila, aseguró que el convenio con la prestadora continúa vigente y descartó una suspensión del tratamiento. “El convenio está vigente, el contrato está, los pacientes no van a dejar de recibir su diálisis”, afirmó.
El funcionario explicó que el problema corresponde a un proceso administrativo entre la entidad contratante y la prestadora del servicio. Señaló que cualquier inconveniente relacionado con pagos debe resolverse entre ambas partes y no involucrar a los pacientes.
“El Gobierno, el presidente de la República está muy al tanto de esta situación, un tema de pago se va a gestionar en días posteriores, pero los pacientes van a seguir recibiendo su diálisis”, manifestó.
Ramón insistió en que los usuarios continuarán con el tratamiento y que el derecho a la salud está garantizado.
Priscila Vera,
paciente renal:
“Estamos exigiendo el pago de la clínica de diálisis, porque por eso no nos quieren hacer las diálisis, por falta de pago. Dijeron que hasta el 30 de este mes teníamos nomás nosotros las diálisis”.
Schubert Muñoz,
paciente renal:
“La única resolución es que los pagos se están haciendo a su debido tiempo, nada más. Nos asegura el gobernador y el gerente del hospital Teófilo Dávila que las diálisis van a seguir haciéndose, no se van a suspender.
Adela Jiménez,
paciente renal:
“En la clínica nos comunicaron que no les están pagando los servicios para las diálisis. Tuvimos la apertura del gobernador de venir a un diálogo, esperemos puedan cancelar a la clínica para que nos den el tratamiento”
Manuel Saltos,
paciente renal:
“Así nos supo manifestar el gobernador y el director del hospital que se nos va a garantizar el tratamiento. Yo estoy recién llevo dos meses realizándome las diálisis, me pasaron del hospital Teófilo Dávila a la clínica.
Galo Cumbico,
paciente renal:
“La dializadora nos manifiesta que nos van a suspender el servicio por falta de pago. Llamamos al gobierno que se ponga la mano en el corazón y haga los pagos para que podamos seguir viviendo”