Ser machaleño va más allá de haber nacido o vivir en la capital de El Oro. Para los estudiantes del Liceo Naval Jambelí, significa sentirse parte de una tierra con identidad propia, reconocer sus raíces y valorar a las personas que cada día contribuyen al crecimiento de la ciudad.
Ser machaleño va más allá de haber nacido o vivir en la capital de El Oro. Para los estudiantes del Liceo Naval Jambelí, significa sentirse parte de una tierra con identidad propia, reconocer sus raíces y valorar a las personas que cada día contribuyen al crecimiento de la ciudad.
Así lo expresa Paredes Y., estudiante del plantel, quien considera que ser machaleña significa llevar a Machala siempre consigo, incluso cuando se está lejos de la ciudad.
“Ser machaleña es llevar en el corazón una tierra llena de alegría, sabor y gente trabajadora”, señala. Para ella, ese sentimiento también está relacionado con el orgullo por las raíces y por la manera de ser de quienes habitan esta ciudad.
La estudiante sostiene que la identidad machaleña está ligada al cariño por la tierra que la vio crecer. “Es sentir orgullo por nuestras raíces, por nuestra forma de ser y por ese cariño que tenemos por nuestra tierra”, expresa.
Una identidad que acompaña
Para Paredes, el vínculo con Machala no depende de estar físicamente en la ciudad. Considera que quienes nacen o crecen aquí llevan consigo parte de su identidad a cualquier lugar al que vayan.
“Ser machaleña es saber que, estés donde estés, siempre hay un pedacito de Machala contigo”, afirma.
Esa visión coincide, aunque desde otra perspectiva, con la de Pacheco A., también estudiante del Liceo Naval Jambelí. Para él, ser machaleño representa, en primer lugar, sentirse orgulloso de vivir en una tierra que ofrece una diversidad de productos, costumbres y espacios que forman parte de la vida cotidiana.
“Para mí, ser machaleño es sentirse orgulloso de vivir en esta tierra donde podemos encontrar de todo lo que se produce en ella”, manifiesta.
El estudiante también destaca las costumbres, los lugares y los paisajes de Machala como elementos que fortalecen el sentido de pertenencia. Pero considera que la identidad de la ciudad no está solamente en sus espacios, sino también en sus habitantes.
El valor de su gente
Pacheco resalta el esfuerzo de las personas que diariamente salen adelante mediante su trabajo y sacrificio. Para él, reconocer ese esfuerzo también es una manera de valorar a Machala.
“También es disfrutar de nuestras costumbres, de los lugares, de los paisajes y valorar a las personas que día a día salen adelante con sacrificio”, sostiene.
Su concepto de identidad machaleña también está relacionado con la responsabilidad de cuidar la ciudad. Considera que sentirse parte de Machala implica respetarla y contribuir a su conservación.
“Ser machaleño significa cuidar nuestra ciudad, respetarla y quererla, porque es el lugar donde crecimos y vivimos”, afirma.
Las reflexiones de los dos estudiantes muestran que el orgullo por Machala no se limita a una fecha conmemorativa o a sus tradiciones. Para ellos, se construye en las experiencias cotidianas, en la relación con la ciudad, en sus costumbres y, sobre todo, en el reconocimiento de pertenecer a una comunidad.