En las profundidades de las islas Galápagos vive uno de los peces más peculiares del Pacífico: el pez murciélago de labios rojos (Ogcocephalus darwini). Su cuerpo aplanado, sus aletas parecidas a patas y sus labios de un rojo intenso hacen que parezca estar maquillado.
En las profundidades de las islas Galápagos vive uno de los peces más peculiares del Pacífico: el pez murciélago de labios rojos (Ogcocephalus darwini). Su cuerpo aplanado, sus aletas parecidas a patas y sus labios de un rojo intenso hacen que parezca estar maquillado.
Esta especie es endémica de las aguas de Galápagos y zonas cercanas del Pacífico oriental. Habita principalmente sobre fondos arenosos y arrecifes, a profundidades que pueden ir desde unos pocos metros hasta más de 70 metros.
Su aspecto no es su única particularidad. A diferencia de otros peces, el pez murciélago utiliza sus aletas para desplazarse por el fondo marino, en movimientos que se asemejan a caminar. También puede nadar cuando necesita hacerlo.
El pez murciélago de labios rojos se alimenta principalmente de pequeños peces, crustáceos y moluscos. Para capturar a sus presas cuenta con una estructura llamada ilicio, una modificación de la primera espina de su aleta dorsal que funciona como un posible señuelo.