El técnico de Ecuador reconoció que la Tricolor solo pudo sostener su propuesta durante un tiempo y atribuyó parte del bajón al desgaste físico. Tras su debut con derrota, Gallardo pidió paciencia para corregir los aspectos tácticos de cara al duelo ante Japón.
Marcelo Gallardo cerró su estreno como técnico de Ecuador con una derrota 3-0 ante Corea del Sur, en el estadio Big Bird de Suwon. Tras el encuentro, el entrenador argentino reconoció las dificultades que atravesó la Tricolor y pidió calma para analizar el resultado, al tiempo que apuntó al desgaste físico como uno de los factores que condicionaron al equipo.
El debut del ‘Muñeco’ dejó una caída contundente y varias cuestiones por corregir. Gallardo consideró que Ecuador pudo sostener sus intenciones futbolísticas únicamente durante una parte del compromiso, antes de que el cansancio comenzara a afectar el funcionamiento colectivo.
“Sinceramente, creo yo que las intenciones que tuvimos en el partido nos alcanzó solamente para una sola mitad”, explicó el entrenador en conferencia de prensa.
Gallardo señaló que el viaje y el corto período de recuperación terminaron pasando factura a sus dirigidos. Según el técnico, Ecuador comenzó a perder respuestas tanto en el aspecto físico como en el mental a medida que avanzaron los minutos.
“Se nos empezó a hacer cuesta arriba”, reconoció el argentino, quien consideró que el equipo se fue “diluyendo física y mentalmente” durante el desarrollo del encuentro.
Pese a la derrota, Gallardo encontró aspectos positivos en algunos de los futbolistas que ingresaron durante el segundo tiempo. El entrenador destacó especialmente las actuaciones de Juan Riquelme Angulo y Keny Arroyo, dos de los jóvenes que tuvieron minutos ante el conjunto asiático.
“Nos pareció muy auspicioso, entraron con personalidad, entraron con su juventud, le dieron cierta frescura”, manifestó Gallardo sobre ambos jugadores.