HUAQUILLAS (Cheme).- Entre aplausos, muestras de júbilo y una concurrida asistencia, el programa social de atención al adulto mayor la Fundación MÍA impulsado por San Ignacio, festejó su tercer aniversario de creación
HUAQUILLAS (Cheme).- Entre aplausos, muestras de júbilo y una concurrida asistencia, el programa social de atención al adulto mayor la Fundación MÍA impulsado por San Ignacio, festejó su tercer aniversario de creación. La jornada congregó a directivos, voluntarios, autoridades locales, representantes de la Cámara de Comercio, dirigentes barriales y familias en una emotiva ceremonia de integración comunitaria.
El evento sirvió de marco para homenajear a Don Manuel Aguirre Piedra, a su esposa Olga Celi de Aguirre y a su familia, reconocidos como los principales gestores e ideólogos de esta iniciativa social. Asimismo, se destacó el respaldo del sector empresarial a través de Farmacias MÍA, además del trabajo constante del equipo de instructores, voluntarios y el profesor de música.
Un llamado a revalorizar la experiencia y la sabiduría
Durante en la celebración por el tercer aniversario en las instalaciones del tradicional Coliseo Miraflores, los directivos ofrecieron discursos enfocados en la dignidad, el afecto y la vocación de servicio hacia los beneficiarios. La presidenta de la Fundación MÍA, Olga Celi de Aguirre, dio la bienvenida a los asistentes recordando los orígenes de la iniciativa:
“Hoy no celebramos simplemente una fecha en el calendario; celebramos tres años desde que abrimos las puertas de un sueño que hoy late con fuerza propia. Ustedes nos enseñan diariamente que la vida se celebra en cada momento, en cada abrazo y en cada palabra compartida”, manifestó.
Por su parte, Manuel Aguirre Piedra, benefactor ideólogo de la Fundación MIA, rindió homenaje a los asistentes, a quienes llamó cariñosamente los “hijos mayores” de la comunidad, enfatizando la importancia de reivindicar esta etapa de la vida:
“El adulto mayor no es que ha concluido con una etapa de su vida. Por el contrario, es aquel ser humano que ha vencido batallas con alegría y tristeza, llegando a esta edad con una experiencia maravillosa y una sabiduría que Dios le otorga. Viejo es el camino y sirve para caminar; viejo es el sol e ilumina; viejo es el viento y nos permite respirar; vieja es la luna y nos da claridad en la noche. Ser adulto mayor no significa que ha terminado el proyecto para un ser humano”, enfatizó.
Fiesta, soberanía y muestras de gratitud
La celebración incluyó intervenciones artísticas preparadas por los propios integrantes del programa, quienes deleitaron al público con interpretaciones musicales y bailes. En la parte festiva, la Sra. Margarita Salazar fue proclamada como la nueva reina del programa Fundación MIA «San Ignacio», recibiendo el testigo de manos de la soberana saliente, la Sra. Vicenta Hernández. El acto contó también con la presencia de Dorita Luna de Vinces, reina de la edad dorada del cantón Huaquillas, presidentes barriales entre otros invitados más.
En el marco de la ceremonia, se destacó el acompañamiento de las familias que acuden junto a los beneficiarios a los talleres y terapias impartidos los días martes y jueves. Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando los beneficiarios entregaron placas de reconocimiento a la presidenta Olga Celi y a la directora del proyecto, Lic. María del Carmen Gómez, en gratitud por su liderazgo.
Al cierre de la jornada, los organizadores compartieron un mensaje especial con los medios de comunicación sobre la identidad del grupo: sus miembros expresaron que prefieren no ser etiquetados formalmente como “adultos mayores”, autonombrándose con entusiasmo como los “chicas y chicos” de la Fundación MÍA.