CIUDAD

Ni la lluvia impidió a los fieles celebrar a la Virgen de la Merced


La lluvia cambió los planes, pero no apagó la devoción. La noche de este jueves 24 de septiembre, decenas de fieles que llegaron hasta el Paseo de La Merced, en el centro de Machala

La lluvia cambió los planes, pero no apagó la devoción. La noche de este jueves 24 de septiembre, decenas de fieles que llegaron hasta el Paseo de La Merced, en el centro de Machala, tuvieron que trasladarse al interior de la Catedral debido a la precipitación que cayó poco antes de la misa campal prevista en honor a la Virgen de La Merced, patrona de la ciudad.

La ceremonia estaba programada para las 18:00 y contemplaba una celebración al aire libre, como parte del cierre de las festividades de la Feria Mundial del Banano.

Sin embargo, ante la lluvia, los organizadores evaluaron trasladar la eucaristía al interior del templo para garantizar la participación de los asistentes.

La prefecta de El Oro, Karina Torres, explicó que la prioridad era mantener la celebración y permitir que los devotos participaran de la misa. “Lo importante es honrar con esta misa, sobre todo, a nuestra virgencita, nuestra patrona, la Virgen de La Merced”, manifestó.

La autoridad señaló que también se esperaba la decisión del monseñor Vicente Saeteros, quien presidiría la eucaristía, para definir el horario y el lugar definitivo de la celebración. La programación prevista para la noche, que incluía posteriormente un concierto con la Orquesta Sinfónica de la Prefectura, se mantenía.

LA FE CAMBIÓ DE ESCENARIO

Para los fieles, la lluvia no fue impedimento para cumplir con la tradición. Algunos llegaron con sus familias y otros acudieron, como cada año, para agradecer y pedir protección a la Virgen de La Merced.

Elena, de 80 años, contó que mantiene esta devoción desde hace muchos años y que participa regularmente en las celebraciones religiosas. Este año, su petición fue sencilla: “Que me dé la salud”, expresó.

Carmen Díaz también acudió a la jornada religiosa y aseguró que lleva alrededor de 40 años participando en este tipo de actos. Para ella, la Virgen representa a la Madre de Dios y a la madre de todos los creyentes, a quien atribuye protección y acompañamiento. “Ella nos cuida, nos libra de todo mal y nos cubre con su santísimo manto”, manifestó Díaz, quien aprovechó la celebración para pedir bendiciones para la juventud, la niñez y los trabajadores.

PEDIDOS POR PAZ Y SEGURIDAD

La situación que atraviesa el país también estuvo presente entre las peticiones de los devotos. Varios de los asistentes coincidieron en pedir a la Virgen paz, seguridad y tranquilidad para Machala y para las familias de El Oro. Cristian Polo relató que participa en esta celebración desde su infancia, cuando acudía acompañado por sus padres y abuelos. Este año pidió principalmente salud y bendiciones para todos.

Para Romer Seijas, quien participa por tercer año en la celebración de la Virgen de La Merced, la lluvia también podía ser interpretada como una bendición. Su principal petición estuvo relacionada con la seguridad y la posibilidad de recuperar la tranquilidad en Machala. “Pedirle a la Virgen seguridad y paz y armonía, que todos podamos vivir felices y volver a ser la Machala de antes”, expresó.

MONSEÑOR: “QUEREMOS

VIVIR EN PAZ, SIN TEMORES”

Durante la homilía, monseñor Vicente Saeteros, obispo de Machala, reflexionó sobre la necesidad de recuperar la paz frente a la violencia que afecta al país. A partir de la lectura bíblica de Judit, recordó la historia de una mujer que, ante la amenaza de un ejército extranjero contra el pueblo de Israel, mantuvo su confianza en Dios y recurrió a la oración para encontrar una salida. Su ejemplo sirvió para destacar el valor de la fe, la esperanza y el compromiso de cada persona ante las adversidades. “Queremos vivir como hijos de Dios, en libertad, con dignidad; queremos vivir en paz, sin temores”, expresó el obispo. En su mensaje, también elevó una súplica a la Virgen de la Merced para que el miedo y la maldad no se apoderen de las familias. “No queremos alimentar este monstruo de la violencia, queremos ser sembradores de paz, sembradores de fe y esperanza”, manifestó ante los fieles reunidos en la Catedral.

UNA TRADICIÓN QUE

SE MANTIENE

Mercy Jordan llegó junto a su familia para participar en la celebración. Contó que desde su niñez acompañaba a su madre a las misas y actos religiosos relacionados con la Virgen de La Merced.

Su pedido fue por la paz del Ecuador y por las familias que enfrentan los efectos de la violencia. “Que la virgencita, con su bendito manto, siempre nos ilumine, especialmente nuestro país Ecuador”, manifestó.

La prefecta Karina Torres señaló que esta celebración representa también el cierre de las actividades desarrolladas durante la Feria Mundial del Banano y destacó el significado de pedir, mediante la fe, tranquilidad para las familias orenses y sabiduría para quienes tienen responsabilidades públicas.

La lluvia obligó a cambiar el escenario previsto, pero no consiguió suspender la celebración. Los fieles permanecieron en los alrededores y se trasladaron al interior de la Catedral, demostrando que, para ellos, la devoción a la Virgen de La Merced está por encima de las condiciones del clima.

Karina Torres,

prefecta de El Oro:

“Lo importante es honrar con esta misa a nuestra virgencita, nuestra patrona, la Virgen de La Merced, y pedirle que cobije con su bendito manto a todas las familias orenses. Con esto concluyen las fiestas”.

Elena, feligrés:

“Vengo porque soy muy devota y participo todos los domingos. Este año le pido a la Virgen que me dé salud, porque ya tengo 80 años y quiero seguir compartiendo estos momentos de fe, con mi familia”.

Carmen Díaz:

“Para mí, la Virgen es la Madre de Dios y nuestra madre. Llevo alrededor de 40 años participando y le pido que nos cuide, nos proteja y nos dé paz y tranquilidad”.

Cristian Polo:

“Desde niño he venido a estas celebraciones con mis padres y mis abuelos. A la Virgen le pido principalmente salud, muchas bendiciones y protección para todos nosotros”.

Romer Seijas:

“Es mi tercer año participando y considero que estos momentos nos acercan más a Dios y a la Virgen. Le pido paz, seguridad y armonía para Machala y que podamos volver a vivir tranquilos”.

Mercy Jordán:

“Desde mi niñez he acompañado a mi madre a las misas y a estos actos religiosos. Hoy le pido a la Virgen que bendiga y proteja a nuestro país frente a toda la violencia que estamos viviendo”.