OPINIóN

El Código de la Democracia o de la Desgracia


Vivimos en un carrusel electoral sin parar, amparados en un Código de la Democracia que sirve para la picardía de los vividores de la política, la mayoría que administran la cosa pública son los que más prontuario judicial tienen, de ese tipo de personas llenamos las papeletas, expresidentes, exalcaldes y exprefectos, que nos han llevado a los más altos estándares de la corrupción

Vivimos en un carrusel electoral sin parar, amparados en un Código de la Democracia que sirve para la picardía de los vividores de la política, la mayoría que administran la cosa pública son los que más prontuario judicial tienen, de ese tipo de personas llenamos las papeletas, expresidentes, exalcaldes y exprefectos, que nos han llevado a los más altos estándares de la corrupción; este bendito Código de la Democracia que parece una obra de Homero, funciona bajo un sistema burocrático provincial, nacional y contencioso que cuando les place estiran la ley, impugnar una candidatura es una odisea, que sirve para el morbo popular, todo para tener cada vez menos calidad para elegir, son las mismas caretas con diferentes disfraces, imperando sola la ley del sabido. Todo comienza con los famosos requisitos para ser candidatos, una triste simpleza, tener 18 años, saber respirar y pare de contar, otros requisitos son haber nacido en el lugar donde quieres participar o sencillamente vivir dos años en el lugar ininterrumpidamente, estar en goce de sus derechos; con estos requisitos existentes en la actualidad, es que me doy cuenta por qué estamos como estamos.

Las prohibiciones para ser candidatos en cambio están tipificadas en el artículo 113 de la Constitución de la República en concordancia con lo que señala el artículo 96 del Código de la Democracia, prohibiendo la participación solamente con sentencia ejecutoriada en los siguientes delitos: peculado, enriquecimiento ilícito, concusión, cohecho, tráfico de influencias, testaferrismo, lavado de activos, asociación ilícita y delincuencia organizada. La ley no dice nada al respecto si una persona está solo procesada en cualquiera de los delitos nombrados, sí puede ser candidato, además si ya fue sentenciado en primera y segunda instancia y si el procesado mantiene un recurso pendiente, también la ley permite ser candidato e inscribirse pues están cobijados por el sistema electoral, la presunción de inocencia está por encima de la calidad moral del candidato, ética es un trapeador, no sirve de nada cuando se tiene ansias de poder, así como los que han violado, asesinado, traficado, estafado y cumplieron su condena, también si pueden ser candidatos; en esta clase de ciudadanos esta quién manejará la administración pública y sus recursos, eso de ser contratista con el Estado, tener dineros en paraísos fiscales, deber dineros a la banca, no ser sujeto de crédito, y adeudar pensiones alimenticias es solo el relleno y saperia, si ven como sí sirve el Código de la Democracia para elegir y ser elegidos.