Intubación endotraqueal con videolaringoscopio. Foto de Cortesía
Por: Mario Vega Benavides
Vía Aérea Híbrida
Para permitir una ventilación controlada, la vía aérea debe cumplir dos características en orden prioritario: ser permeable (permitir el flujo de aire con mínima resistencia) y ser hermética (protegida contra broncoaspiración y sin escape). El manejo de la vía aérea (VA) es la regla de oro en los anestesiólogos para asegurar la vía aérea de un paciente que requiere manejo quirúrgico electivo o de urgencia.
La vía aérea difícil (VAD), sigue siendo, causa muy importante en la morbi-mortalidad y demandas directamente relacionadas con el acto anestésico; tiende a ser de difícil manejo por los diferentes factores que interactúan rápidamente en función del tiempo, como la toma de decisiones ágiles y acertada, no quedando lugar para la improvisación, sino la imperiosa necesidad de tener un plan estratégico bien diseñado y sustentado que puedan evitar el desenlace de una vía aérea difícil mal manejada o fallida, que desencadena una cascada de eventos críticos: con hipoxia severa, daño neurológico irreversible, paro cardíaco y muerte en cuestión de minutos.
El laringoscopio, herramienta primordial e insustituible que todo médico que se desempeña en la atención de la vía aérea debe saber utilizar. Pese a ello, en las últimas décadas se han considerado transformaciones y modificaciones en los mismos, que le han permitido al profesional de la medicina, fundamentalmente al anestesiólogo, desempeñarse exitosamente durante el manejo crítico de vía aérea difícil no anticipada, en el que la mayoría de las veces el único recurso disponible a la mano es el laringoscopio y un estilete maleable que sirve de guía para dirigir el tubo orotraqueal.
La intubación endotraqueal es un procedimiento comúnmente realizado en áreas de emergencia y salas de operaciones a nivel mundial, mediante laringoscopia directa; se estima que alrededor del 12,7% de las intubaciones de urgencia fallan en el primer intento, con tasas de éxito de solo el 70% y el 89% en el segundo intento. Este fracaso inicial se asocia con una mayor probabilidad de eventos adversos, además estancias hospitalarias más prolongadas y costos mayores. Para mejorar los resultados, se han desarrollado alternativas, como el uso de video-laringoscopios o endoscopios flexibles, que facilitan la visualización de la glotis y pueden servir como herramientas de rescate, logrando abordar la vía aérea difícil de manera mínimamente traumática, así mismo salvaguardar vidas. Sin embargo, la visualización de la glotis no garantiza siempre una colocación exitosa del tubo endotraqueal.
En el manejo de la vía aérea difícil, la técnica de intubación híbrida (también denominada técnica combinada o simultánea), es una estrategia avanzada de rescate y de primera línea que consiste en la combinación sinérgica de dos dispositivos de visión directa, siendo la modalidad más estudiada la unión de un videolaringoscopio (VL) y un fibrobroncoscopio flexible (FBO), para lograr una intubación endotraqueal exitosa. Esta estrategia se utiliza principalmente cuando se predice o se encuentra una vía aérea extremadamente difícil, permitiendo aprovechar las fortalezas de ambos dispositivos al mismo tiempo para maximizar el éxito al primer intento.
La videolaringoscopia es una técnica de intubación endotraqueal indirecta muy utilizada; la cual no solo ha facilitado el trabajo del especialista en vía aérea, sino también es un fiel indicador de disminución de morbi-mortalidad en pacientes con vía aérea difícil anticipada y no anticipada. Diversos estudios afirman que la visión laríngea mejora en comparación con el uso de laringoscopia directa en varios escenarios de la práctica profesional y particularmente los residentes novatos han demostrado mejores tasas de éxito con laringoscopia por video en comparación con laringoscopia convencional de rutina en aproximadamente el 90% de los intentos, más en aquellos casos que corresponden a vías aéreas difíciles confirmadas, como también hay quienes defienden la laringoscopia directa rutinaria para el entrenamiento de los residentes.
El sistema robótico es el equipo de mayor avanzada y más complejo en medicina, integrando la mecánica, la biomecánica, la electrónica y la informática. La intubación traqueal asistida por estos dispositivos representa un futuro método alternativo para asistir en la colocación precisa de un tubo endotraqueal en la vía aérea, al reducir la dependencia de la experiencia del médico y superar las deficiencias debidas a la falta de personal capacitado, potenciando incluso el desempeño de médicos experimentados, garantizando la seguridad del paciente y mejorando la capacidad para abordar casos clínicos desafiantes. Sin embargo, la implementación de endoscopios robóticos para la colocación de tubos endotraqueales sigue siendo un área de investigación.
Sociedades científicas en Anestesiología, han reunido las evidencias disponibles, procesadas y publicadas en guías de manejo de VA, que la videolaringoscopia tiene la ventaja no solo de poder usarse en adultos, sino también en el contexto de vía aérea difícil del paciente pediátrico. Esta innovación, por lo tanto, representa una solución prometedora para superar las limitaciones del sistema de salud y garantizar una atención más integral en las zonas rurales donde la falta de personal médico capacitado es un desafío recurrente, garantizando un acceso más seguro a procedimientos avanzados, disminuyendo la dependencia de la experiencia individual y mejorando los desenlaces clínicos en los pacientes.