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AEBE identifica zonas expuestas a inundaciones y solicita obras de prevención


Según AEBE, 106.812,6 hectáreas bananeras se encuentran en zonas susceptibles a inundaciones en Ecuador, con El Oro entre las provincias de mayor exposición. Foto de Cortesía

Melissa Mancheno Arias

Un total de 106.812,6 hectáreas del catastro bananero ecuatoriano se encuentra en zonas susceptibles a inundaciones, según un análisis del observatorio climático de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE). El estudio también identificó 1.301 tramos viales con niveles de riesgo crítico, alto y medio, ante las posibles afectaciones asociadas al fenómeno de El Niño.

Los Ríos y El Oro constan entre las provincias con mayor exposición, situación que genera preocupación por la seguridad de las plantaciones, las condiciones de las carreteras y el traslado de la producción hacia los centros de exportación, según lo indicó, José Antonio Hidalgo, presidente ejecutivo de AEBE.

El dirigente advirtió que, aunque los productores ejecutaron acciones de preparación en sus cultivos, existen intervenciones de infraestructura pública que requieren atención de las autoridades competentes.

OBRAS PRIORITARIAS EN EL ORO

Entre los puntos identificados por el gremio consta la necesidad de concluir las obras en el río Chaguana, reforzar y monitorear el puente sobre el río Jubones y ejecutar labores de limpieza y dragado en Buenavista y Arenillas.

También solicitó la intervención de canales de drenaje y de los tramos viales La Victoria-Pedregal y Playón-vía Progreso, considerados dentro de los sectores que requieren evaluación y trabajos para reducir los riesgos de interrupción del tránsito.

Otra de las preocupaciones expuestas por Hidalgo corresponde al humedal La Tembladera. Según el dirigente, el estado de su muro representa un riesgo que requiere una revisión técnica para evitar posibles afectaciones a las comunidades cercanas.

El representante empresarial señaló que estas necesidades fueron presentadas ante la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y tratadas en mesas de trabajo con autoridades de las provincias involucradas.

“Estamos en comunicación directa, sí, pero tenemos que empezar a trabajar ya de manera urgente porque ya no es que estamos trabajando de manera preventiva, estamos ya trabajando sobre la marcha en un fenómeno que ya nos está golpeando desde ahora”, advirtió Hidalgo.

PREPARACIÓN DE LAS FINCAS

Frente a las alertas climáticas, el sector productor ejecutó trabajos de ampliación de canales y limpieza de drenajes para facilitar la evacuación de aguas lluvias y proteger las plantaciones.

Hidalgo indicó que estas labores comenzaron desde las primeras advertencias sobre posibles precipitaciones intensas, con el propósito de reducir la acumulación de agua y los daños en los terrenos agrícolas.

No obstante, precisó que la capacidad de respuesta de cada finca depende también de las condiciones de los ríos, puentes y carreteras que conectan las zonas productivas.

Las interrupciones de las rutas de transporte, el deterioro de los accesos agrícolas y las inundaciones representan riesgos para la cosecha y el traslado del banano destinado a los mercados internacionales.

RIESGO FITOSANITARIO

Las condiciones de lluvia también generan preocupación por el Fusarium Raza 4 Tropical, enfermedad que representa una amenaza para la actividad bananera de El Oro, con especial atención en el área de Santa Rosa.

Hidalgo explicó que Agrocalidad estableció protocolos de contención, pero insistió en reforzar los controles ante el riesgo de dispersión del patógeno asociado al movimiento de agua y suelo contaminado.

Como aporte a las acciones de vigilancia, AEBE entregó un dron multiespectral destinado al monitoreo de la zona cero y de posibles áreas de expansión. Esta tecnología permite obtener y procesar información de los cultivos para apoyar las evaluaciones fitosanitarias.

El dirigente también se refirió al moco bacteriano y la sigatoka, enfermedades que afectan la producción.

COORDINACIÓN INSTITUCIONAL

El gremio presentó requerimientos de intervención en El Oro, Guayas, Los Ríos y Santa Elena. En contraste, sostuvo que AEBE todavía no recibe información suficiente sobre el avance de las obras solicitadas a las prefecturas de El Oro y Santa Elena.

Ante el inicio de las precipitaciones, el dirigente insistió en que las acciones deben concentrarse en los sectores identificados como vulnerables, con prioridad en la limpieza de drenajes, el mantenimiento vial y la protección de infraestructura cercana a los ríos.

Para Hidalgo, el principal desafío consiste en coordinar las intervenciones públicas y privadas antes de que nuevas crecidas afecten las zonas productivas y las comunidades que dependen de la actividad bananera.