El presidente de Estados Unidos sostiene que el cambio elevaría el valor de las viviendas y el orgullo nacional, aunque la decisión no depende exclusivamente de la Casa Blanca.
Donald Trump volvió a plantear el cambio de nombre del estado de Nuevo México por Nueva América. El lunes 19 de octubre de 2026, el presidente estadounidense publicó en su red social Truth Social que la modificación debería aplicarse “inmediatamente” y defendió su propuesta con un argumento nacionalista:
“¡No somos México, somos los Estados Unidos de América!”. También afirmó que el nuevo nombre aportaría valor y prestigio al estado, sin presentar pruebas que respalden esos beneficios.
¿Por qué Trump quiere cambiar el nombre?
El mandatario aseguró que la modificación podría incrementar el valor de las viviendas y los ingresos, además de fortalecer el orgullo de los habitantes por la bandera estadounidense. En el mismo mensaje, cuestionó la transparencia electoral en Nuevo México, pero no aportó evidencias para sustentar sus acusaciones. No es la primera vez que promueve esta idea: en septiembre de 2026 difundió una imagen del mapa estatal en la que aparecía la palabra México tachada y reemplazada por América.
Trump no puede modificar unilateralmente el nombre de Nuevo México mediante una decisión presidencial. La propuesta requeriría un proceso institucional en el que el Congreso de Estados Unidos tendría un papel determinante. El planteamiento llega, además, a menos de tres semanas de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre de 2026, en un escenario en el que los sondeos apuntan a posibles pérdidas republicanas en la Cámara de Representantes y el Senado.
La iniciativa se suma a otras modificaciones de nombres impulsadas por Trump durante su segundo mandato. Entre ellas figuran el cambio de Golfo de México a Golfo de América y la propuesta de llamar Lago América al lago Ontario, además de proyectos e instituciones que incorporan su nombre. Estas acciones forman parte de una estrategia de visibilidad política del mandatario, que también ha promovido marcas y negocios asociados a su apellido. Sin embargo, la propuesta de Nueva América todavía no constituye un cambio oficial de la denominación del estado.