BRASILIA. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se impuso este domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente al senador Flávio Bolsonaro y obtuvo un cuarto mandato no consecutivo, con el que prolongará su trayectoria política al frente de Brasil.
BRASILIA. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se impuso este domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente al senador Flávio Bolsonaro y obtuvo un cuarto mandato no consecutivo, con el que prolongará su trayectoria política al frente de Brasil.
Lula, de 80 años, consolidó así su regreso al poder, iniciado en 2023, con una campaña centrada en la defensa de las políticas sociales, la reducción de la desigualdad y la contención de la ultraderecha, representada en estos comicios por el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.
Nacido el 27 de octubre de 1945 en Garanhuns, en el empobrecido estado de Pernambuco, en el nordeste brasileño, Luiz Inácio da Silva emigró durante su infancia con su familia a las afueras de São Paulo. Allí trabajó como tornero mecánico antes de convertirse en uno de los principales dirigentes sindicales del país durante la dictadura militar.
Su protagonismo en las huelgas obreras de finales de los años setenta y comienzos de los ochenta lo proyectó a la escena nacional. En 1980 participó en la fundación del Partido de los Trabajadores (PT), formación con la que disputó varias elecciones presidenciales antes de llegar al poder en 2003.
Durante sus dos primeros mandatos, entre 2003 y 2010, impulsó programas sociales, como Bolsa Familia, destinado a familias de bajos ingresos, y promovió políticas orientadas a reducir la pobreza. Su Gobierno coincidió con un periodo de crecimiento económico que amplió su respaldo entre los sectores populares.
Tras abandonar la Presidencia en 2011, Lula afrontó investigaciones vinculadas al caso Lava Jato y fue encarcelado en 2018 por una condena que posteriormente fue anulada por decisiones judiciales. En 2022 derrotó al entonces presidente Jair Bolsonaro y regresó al poder en enero de 2023.
En su tercer mandato, el dirigente progresista mantuvo las políticas de protección social entre sus principales prioridades, al tiempo que afrontó dificultades relacionadas con el endeudamiento de los hogares, las altas tasas de interés y la desaceleración económica. La corrupción y las investigaciones que han afectado a integrantes de su entorno político también han acompañado su trayectoria.
La elección de 2026 enfrentó a Lula con Flávio Bolsonaro, senador e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, según los antecedentes recogidos durante la campaña. En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, frente al 45 % de Lula.
Tras conocerse su victoria en el balotaje, Lula quedó encaminado a iniciar un nuevo periodo de cuatro años, con el desafío de sostener los programas sociales, reactivar la economía y mantener la gobernabilidad en un país políticamente dividido. De completar el mandato, sumará dieciséis años al frente del Ejecutivo brasileño, distribuidos en cuatro periodos no consecutivos.
Casado con Rosângela da Silva, conocida como Janja, Lula ha mantenido durante la campaña un discurso centrado en sus orígenes obreros y en la necesidad de mejorar las condiciones de vida de las clases populares. A sus 80 años, ha defendido su capacidad para continuar en la política y ha presentado la lucha contra la desigualdad y la ultraderecha como los principales ejes de su proyecto.