La Unión Nacional de Educadores asegura que la lluvia ha complicado aún más la situación de los establecimientos educativos en Machala.
La Unión Nacional de Educadores asegura que la lluvia ha complicado aún más la situación de los establecimientos educativos en Machala.
La presidenta del gremio, Jéssica González, enfatizó que la UNE alerta de forma reiterativa sobre el abandono en la infraestructura educativa y que en El Oro, alrededor de 300 establecimientos necesitan reparaciones parciales en la infraestructura, arreglo de pupitres destartalados, batería higiénica en mal estado, maleza en pasos de las escuelas, de hecho, manifiesta que tampoco se cuenta con guardianes ni conserjes.
La posible suspensión de la presencialidad no resuelve el deterioro de los establecimientos.
La UNE y sus dirigentes consideran que no basta suspender las clases hay que garanzar una escuela segura y el derecho a la educación.
Por todos estos aspectos la UNE exige presupuesto para enfrentar al Fenómeno de El Niño.
El gremio pide atención inmediata a las casi 400 familias damnificadas.
Reparación y repotenciación de los establecimientos educativos que servirán como albergues.
Fumigación en todos los barrios para evitar el dengue y paludismo.
En el altiplano orense, la UNE solicita destinar maquinaria que permita despejar los derrumbes y limpiezas de las vías.
Esperan que se declare en emergencia el sistema nacional de educación para garantizar espacios educativos seguros.
La UNE pide a las autoridades de la provincia coordinar con el COE el sistema de alerta temprana para evitar que estudiantes y docentes tengan que caminar por vías inundadas o peligrosas ya que esto puede comprometer la vida y la educación de los niños y jóvenes.
La dirigente considera que la reparación de los establecimientos educativos es obligación del Estado y no de los padres de familia.