En $7,52 se fijó el Precio Mínimo de Sustentación (PMS) de la caja de banano para el período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2027, por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
Ivette Coronel Ojeda
En $7,52 se fijó el Precio Mínimo de Sustentación (PMS) de la caja de banano para el período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2027, por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
La decisión, que genera posiciones contrapuestas entre exportadores y productores, servirá como referencia para los contratos de compraventa de la fruta entre productores y exportadores.
Richard Salazar, director ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec), consideró que la decisión responde a las condiciones del mercado internacional y permitirá mantener la competitividad del banano ecuatoriano. En cambio, Leonidas Estrada Vázquez, presidente de Agroban, cuestionó que el precio no contemple el incremento de los costos de producción.
EXPORTADORES DEFIENDEN
LA COMPETITIVIDAD
Para Salazar, la evolución del precio mínimo de sustentación en años anteriores respondió, en parte, a decisiones políticas antes que a criterios técnicos. A su criterio, la fijación para 2027 tomó en cuenta la realidad del mercado y la competencia de países como Colombia y los de Centroamérica.
El dirigente sostuvo que el precio vigente cubre los incrementos de costos registrados en el sector y deja un margen de utilidad razonable para los productores.
Como argumento, señaló que en 2025 el precio spot, es decir, el valor de la fruta en el mercado ocasional, se ubicó casi $3 por encima del precio mínimo de sustentación. Aunque reconoció que ese valor ha sido menor en 2026, consideró que los ingresos obtenidos en años anteriores dieron margen a los productores para invertir en sus fincas y mejorar la tecnificación.
Salazar también advirtió que las condiciones internacionales inciden en el consumo de banano. Los conflictos geopolíticos, el encarecimiento de los combustibles y la reducción de la capacidad adquisitiva de los consumidores dificultan que el mercado absorba nuevos aumentos de precios.
Por ello, defendió la necesidad de mantener costos competitivos frente a otros países exportadores.
PRODUCTORES ALERTAN
SOBRE AUMENTO DE COSTOS
Estrada manifestó su desacuerdo con la decisión ministerial, pues considera que el valor aprobado no refleja los gastos que afrontan actualmente las fincas bananeras.
El presidente de Agroban explicó que el encarecimiento del diésel, los fertilizantes, los aceites agrícolas y la mano de obra especializada presiona los costos de producción. A esto se suman las condiciones climáticas, que favorecen la propagación de la Sigatoka negra, enfermedad que afecta las plantaciones.
Según sus estimaciones, los costos de producción aumentaron entre $0,40 y $0,50 por caja, dependiendo de la productividad de cada finca. Solo el control de la Sigatoka podría encarecerse alrededor del 40%, con un impacto de entre $0,20 y $0,30 por caja.
El dirigente señaló que en algunas zonas productoras de Los Ríos, como Quevedo, Buena Fe y Patricia Pilar, los ciclos de aplicación para controlar la enfermedad podrían pasar de 30 a 45 al año. En zonas de Guayas, donde antes se realizaban entre 18 y 20 aplicaciones, la cifra podría subir a entre 28 y 30.
A su criterio, mantener el precio en $7,52 obligará a los productores a absorber los incrementos con parte de su margen de utilidad, lo que podría reducir los recursos destinados al mantenimiento y la sostenibilidad de las plantaciones.
PROPUESTAS EN LA
MESA DE NEGOCIACIÓN
Las diferencias entre ambos sectores también se reflejaron en las propuestas presentadas durante la negociación. Agroban planteó un precio de $8,50 por caja, propuesta a la que, según Estrada, se acogieron los demás representantes del sector productor.
En contraste, el sector exportador propuso $7,43, por debajo del precio vigente para 2026; finalmente, el Ministerio estableció el valor en $7,52.
Estrada cuestionó el argumento de que los productores cuentan con un margen acumulado de años anteriores para afrontar los nuevos gastos. Sostuvo que esos recursos también se destinan a inversiones, mantenimiento de las fincas y gastos familiares.
No obstante, destacó que algunos productores consiguieron negociar valores superiores al mínimo oficial durante 2026. Según explicó, varios contratos entre productores y exportadores se pactaron entre $8 y $8,50 por caja, en función de las condiciones de entrega y negociación.
Para el dirigente, esa diferenciación debería fortalecerse, pues no todas las fincas tienen los mismos niveles de productividad, infraestructura o certificaciones.
CONTRATOS Y REFORMA A LA LEY DEL BANANO
Salazar señaló que la fijación del precio permite avanzar en el cierre de contratos con compradores internacionales y, posteriormente, concretar acuerdos con los productores. Además, recomendó a los agricultores formalizar sus relaciones comerciales mediante contratos para contar con mayor estabilidad y mejores condiciones de planificación.
También pidió reforzar las medidas de prevención frente a las lluvias, las plagas y los desbordamientos de ríos. Entre las acciones necesarias mencionó la limpieza de canales de riego y drenaje, el mantenimiento de los sistemas de control de inundaciones y el monitoreo permanente de las zonas vulnerables.
Por su parte, Estrada consideró que la Ley del Banano requiere una revisión profunda, pues, a su criterio, responde a una realidad de hace más de dos décadas; por ello, planteó actualizar la normativa o analizar su eliminación.
También cuestionó que el precio mínimo termine por convertirse en un valor uniforme de negociación, pese a las diferencias entre productores y las características de la fruta. A su juicio, el sistema debe permitir que las condiciones de cada finca se reflejen en el precio final de venta.
Richard Salazar, director ejecutivo de Acorbanec:
“El precio del año pasado nos pareció a nuestro entender muy alto el incremento. La fijación era necesaria para poder negociar los contratos afuera, porque nosotros no vamos a contratar con productores si no cerramos primero contratos en el exterior”.
Leonidas Estrada Vázquez, presidente de Agroban:
“Los costos de producción…aumentan cualquier cosa entre $0,40 a $0,50 por caja, dependiendo de los niveles de productividad de la finca. El PMS debe por lo menos garantizar, como su nombre lo indica, mantener la finca, y ahí es donde tenemos la duda si se lo va a lograr o no”.