El toque de queda dispuesto por el Gobierno Nacional del 1 al 10 de noviembre genera preocupación entre los sectores productivo, turístico y hotelero de El Oro, debido a su aplicación durante el feriado de cuatro días por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca
El toque de queda dispuesto por el Gobierno Nacional del 1 al 10 de noviembre genera preocupación entre los sectores productivo, turístico y hotelero de El Oro, debido a su aplicación durante el feriado de cuatro días por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca. La restricción de circulación, entre las 00:00 y las 05:00, coincide con un periodo de alta actividad comercial y turística, en una provincia que también enfrenta pérdidas económicas por las lluvias e inundaciones.
El Decreto Ejecutivo 519 establece la medida para El Oro, Esmeraldas, Guayas, Los Ríos y Manabí, con el propósito de limitar la movilidad de organizaciones criminales y fortalecer las operaciones de seguridad frente a delitos como homicidios, extorsión y narcotráfico.
El descanso nacional se extenderá desde el sábado 31 de octubre hasta el martes 3 de noviembre. Durante este periodo, el toque de queda regirá en las madrugadas del domingo 1, lunes 2 y martes 3, lo que representa una reducción de los horarios disponibles para actividades recreativas, comerciales y de transporte.
SECTOR PRODUCTIVO
Jorge Valle, presidente de la Cámara de Comercio de El Oro (CECOR), expresó su preocupación por las repercusiones de la restricción en las operaciones productivas, debido a que una parte del movimiento de mercancías y personal se desarrolla durante la noche y madrugada.
El dirigente explicó que el traslado de cartón, fertilizantes, balanceados, contenedores y materiales para embarques forma parte de las actividades que podrían enfrentar retrasos. A ello se suma la movilización de vehículos destinados al transporte de banano y camarón, dos productos de importancia para la economía provincial.
Según Valle, la reducción del tiempo disponible para estas operaciones obliga a reorganizar los procesos logísticos y podría incrementar los costos de producción y comercialización.
La situación se agrava por las lluvias que afectaron a Machala y otros cantones de El Oro. El representante empresarial señaló que las inundaciones provocaron cierres de establecimientos, reducción de clientes y daños en la infraestructura de fincas y camaroneras, incluidos canales y vías de acceso.
Para el sector productivo, la coincidencia de ambas circunstancias representa un desafío adicional en un periodo en el que las actividades económicas buscan recuperar su ritmo tras las afectaciones del invierno.
TURISMO
Nelly Rey Suquilanda, presidenta de la Cámara Provincial de Turismo de El Oro, reconoció la importancia de las acciones de seguridad, pero advirtió que la restricción podría reducir los ingresos de bares, discotecas y establecimientos vinculados al entretenimieanto nocturno.
La dirigente explicó que el feriado constituye una oportunidad para incrementar las ventas, debido al desplazamiento de visitantes y a la demanda de espacios de recreación. Sin embargo, el toque de queda obligará a los establecimientos a ajustar sus horarios de atención.
En el caso de discotecas y centros de diversión, que suelen operar hasta las 02:00 o 03:00, la disposición reducirá las horas de servicio y limitará las posibilidades de aprovechar el movimiento comercial del feriado.
Rey Suquilanda consideró que la medida presenta dos escenarios, por un lado, la necesidad de fortalecer la seguridad ciudadana y, por otro, las consecuencias económicas para los negocios que dependen de la actividad nocturna.
SECTOR HOTELERO
La preocupación también alcanza al sector hotelero. Mariela Mendoza, gerente general de los hoteles Oro Verde y REEC Machala, señaló que la disposición podría ocasionar cancelaciones de reservas, menor ocupación y reducción de ingresos en restaurantes, eventos y establecimientos comerciales.
Mendoza explicó que la provincia atraviesa un escenario económico complejo, al que se suman las afectaciones ocasionadas por las lluvias e inundaciones. En este contexto, una nueva limitación a la movilidad representa un riesgo para las expectativas de recuperación durante el feriado.
La representante hotelera destacó que el turismo sostiene una cadena productiva que comprende alojamiento, alimentación, transporte, comercio y fuentes de empleo para las familias orenses.
Aunque expresó respeto por las decisiones del Gobierno para fortalecer la seguridad ciudadana, consideró necesario acompañar estas disposiciones con estrategias que permitan recuperar la confianza de los visitantes y sostener la actividad económica.
PROTOCOLOS DE EMERGENCIA
Ante la emergencia por inundaciones en Machala, Carolina Lozano, ministra secretaria de Gestión de Riesgos, aclaró que el decreto contempla excepciones para la activación de equipos de rescate.
La funcionaria explicó que existen mecanismos de coordinación con las instituciones competentes para garantizar la respuesta ante situaciones que requieran asistencia durante el horario de restricción.
De esta forma, las operaciones de rescate y atención de emergencias podrán desarrollarse bajo los protocolos establecidos, incluso durante las horas del toque de queda.
La disposición comenzará este domingo 1 de noviembre, en medio de las expectativas del sector comercial por el feriado más extenso de 2026 y de las dificultades que enfrenta la provincia tras las inundaciones.
Jorge Valle, Presidente de CECOR:
“Los toques de queda nos retrasan fuertemente los procesos productivos y en la mayoría de los casos los encarecen, debido a que hay menor tiempo para hacerlos. Las lluvias también afectan los locales comerciales, las fincas bananeras, cacaoteras y las camaroneras”.
Nelly Rey Suquilanda, Presidenta de la Cámara Provincial de
Turismo de El Oro:
“El toque de queda afecta al sector turístico, sobre todo a bares y discotecas, que deberán cerrar antes de su horario habitual. El feriado representa una oportunidad para generar ingresos, pero esta restricción limita las actividades nocturnas”.
Mariela Mendoza,
Gerente general de los hoteles Oro Verde y REEC Machala:
“El toque de queda, especialmente durante un feriado, podría generar cancelaciones de reservas, disminución de la ocupación hotelera y una reducción importante de los ingresos en restaurantes, eventos y establecimientos comerciales”.