El cantón Santa Rosa, en El Oro, zona cero de los dos brotes oficiales identificados de Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) sufrió al menos tres inundaciones en una semana, lo que amenaza con dispersar de forma generalizada el letal hongo del banano.
El cantón Santa Rosa, en El Oro, zona cero de los dos brotes oficiales identificados de Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) sufrió al menos tres inundaciones en una semana, lo que amenaza con dispersar de forma generalizada el letal hongo del banano. La Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) alertó de la necesidad de “mantener la vigilancia ante posibles focos secundarios”.
Agrocalidad y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) iniciaron aplicaciones de Trichoderma en la zona afectada, en el sector bananero de El Quemado, a las afueras de Santa Rosa. El cantón sufrió eventos de inundación recurrente entre el 19, el 24 y el 28 de octubre de 2026.
Los organismos técnicos enfrentan a hongo contra hongo a través de la aplicación de una agente de control biológico agrícola. Los técnicos aplican en la zona la trichoderma, un hongo benéfico que compite con microorganismos patógenos.
Según Agrocalidad, se espera que el agente biológico estimule el crecimiento de raíces, mejore la absorción de nutrientes y fortalezca mecanismos naturales de defensa de las plantas de banano.
La nueva estrategia se aplica 10 meses después de la detección oficial del primer brote de Fusarium en la finca La Carolina de Santa Rosa -en diciembre de 2025- y del segundo brote en un predio colindante -en julio de 2026- en medio de cuestionamientos del sector bananero al manejo estatal de la crisis.
El letal hongo del banano y el plátano se propaga por material vegetal infectado o debido al movimiento de partículas de suelo contaminado en objetos como herramientas, vehículos, ropa, calzado o incluso a partículas trasladadas por animales. El hongo ataca las raíces de la planta, causa su marchitez y muerte, al obstruir el sistema vascular que nutre al banano.
También se dispersa por el agua de riego, a través de drenajes e inundaciones. El Fusarium puede permanecer en el suelo décadas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), lo que amenaza con una pérdida irreparable de área cultivable para los agricultores.
Los desbordamientos del estero Medina están afectando cientos de hectáreas de cultivos, incluida las fincas donde está latente el hongo. El agua desbordada en un lugar bajo y susceptible a inundaciones como La Carolina ha sobrepasado los muros de contención levantados por las autoridades, alcanzando haciendas bananeras vecinas, lo que amenaza con una diseminación descontrolada del patógeno.
Agrocalidad amplía monitoreo de cinco a ocho kilómetros
“El agua de la creciente se lleva la enfermedad, eso es lo que nos han dicho, y si es así el Fusarium ya está regado por todo lado”, indicó Gerardo León, bananero del sector, quien calificó de “limitados” los trabajos de la Prefectura para reforzar muros y desazolvar cauces a fin de mitigar inundaciones.
En medio de la crisis el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Provincial de El Oro informó que coordina acciones para reforzar la contención y la respuesta interinstitucional ante las inundaciones. Las áreas vulnerables “requieren atención conjunta de las autoridades nacionales y locales, con el objetivo de reforzar la contención y reducir el riesgo de dispersión”, informó Agrocalidad.