Las lágrimas interrumpieron las palabras de Luis Moreira cuando recordó los cuidados de su madre, mientras Robert Antonio Vélez Sánchez expresó el dolor que siente por la pérdida de su único hijo
Las lágrimas interrumpieron las palabras de Luis Moreira cuando recordó los cuidados de su madre, mientras Robert Antonio Vélez Sánchez expresó el dolor que siente por la pérdida de su único hijo. Sus testimonios reflejan el sentimiento de las familias que, desde ayer, acudieron a los cementerios de Machala con flores, oraciones y recuerdos. Hoy, 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, se espera la llegada de visitantes a estos espacios, donde también se celebrarán actos religiosos en memoria de quienes partieron.
El recuerdo de una madre
Luis Moreira llegó al cementerio para visitar la tumba de su madre, una tradición que conserva cada año. Al recordar los momentos que compartieron, su voz se quebró y las lágrimas le impidieron continuar por unos segundos.
Entre sus recuerdos permanecen los cuidados que recibió durante su vida. Su madre le preparaba los alimentos, lavaba su ropa y lo despertaba para que pudiera acudir al trabajo. Esos gestos cotidianos representan para él una muestra de amor que conserva pese a su ausencia.
Moreira aseguró que continuará con las visitas mientras tenga vida. También invitó a las familias a conservar esta tradición como una expresión de gratitud hacia quienes formaron parte de sus historias.
El dolor de
perder a un hijo
Otra historia estuvo marcada por el testimonio de Robert Antonio Vélez Sánchez, quien acudió para recordar a su único hijo. Durante la entrevista expresó que su ausencia representa una pérdida que todavía le causa un profundo dolor.
Aunque reconoce que debe aceptar su partida, confesó que lo extraña y que visitar su tumba constituye una forma de mantener cerca su recuerdo.
Para Vélez, el Día de los Difuntos representa una tradición que las nuevas generaciones deben conservar. Considera que la muerte no elimina los vínculos familiares ni los momentos compartidos.
Una visita marcada
por la ausencia
Mercy León también acudió al cementerio para visitar a su hijo. Contó que acostumbra asistir casi todos los domingos, aunque esta ocasión tuvo un significado especial por la cercanía del Día de los Difuntos.
La mujer recordó que antes su hijo la acompañaba durante estas visitas. Ahora debe acudir sola, una realidad que refleja el vacío que dejó su partida.
Pese a su estado de salud, decidió acercarse para rendirle homenaje y conservar una costumbre que considera importante para las madres y sus familias.
Inundaciones
dificultaron las visitas
Las recientes inundaciones que afectaron a Machala también alteraron los preparativos de esta conmemoración.
Mercedes Alvarado explicó que su familia acostumbra acudir al cementerio hasta con una semana de anticipación. Sin embargo, las afectaciones por las lluvias impidieron que cumpliera con esa tradición en las fechas previstas.
Durante su visita encontró sectores con acumulación de agua, situación que dificultó el acceso a las tumbas de su padre, hermano y suegro.
Por su parte, Pompilio Bacacela, quien acudió para recordar a su esposa y sus dos hijos, expresó su preocupación por las condiciones de ingreso. Ante el agua acumulada, pidió que cesen las lluvias y llamó a la ciudadanía a elevar sus oraciones.
A pesar de estas dificultades, las familias reafirmaron su deseo de conservar una tradición que reúne generaciones y permite recordar a quienes ya no están.
Horarios de acceso
y misas para hoy
Para este lunes 2 de noviembre, la Alcaldía de Machala estableció horarios de ingreso a los dos cementerios de la ciudad.
El Cementerio General de Machala permanecerá abierto desde las 07:00 hasta las 20:00, mientras que el Cementerio Municipal recibirá visitantes entre las 07:00 y las 18:00.
En el Cementerio Municipal también se celebrarán dos misas conmemorativas, previstas para las 10:00 y las 15:00. Estas ceremonias permitirán que los asistentes eleven sus oraciones por el descanso de sus familiares fallecidos.
La jornada reunirá expresiones de fe, recuerdos y encuentros familiares, en una fecha que invita a rendir homenaje a quienes dejaron una huella en la vida de sus seres queridos.
Robert Vélez:
“Es una tradición que no debemos perder. Aunque ya no estén con nosotros, debemos recordarlos. Perder a mi único hijo es algo muy duro, lo extraño mucho, pero acepto la voluntad de Dios”.
Mercy León:
“Vine a visitar a mi hijo. Siempre vengo, casi todos los domingos. Antes él me acompañaba, pero ahora me toca venir sola. Para nosotros, como madres, es muy importante conservar esta tradición”.
Luis Moreira:
“Mi madre me atendía en todo. Me tenía la comida servida, me lavaba la ropa y me levantaba para ir al trabajo. La recordaré toda la vida, hasta cuando Dios me tenga con vida”.
Mercedes Alvarado:
“Nosotros acostumbrábamos venir hasta una semana antes, pero por las inundaciones no pudimos. Ahora que bajó un poco el agua, vinimos. Donde está mi papá no podíamos pasar porque todo estaba inundado”.
Pompilio Bacacela:
“Está difícil llegar a visitar a nuestros difuntos, porque hay agua por todas partes. Venimos a recordar a mi esposa y a mis dos hijos. Pedimos a Dios y a la Virgen que no llueva más”.