CIUDAD

Quién es Jacobo Bucaram Pulley, el hijo del expresidente Abdalá Bucaram Ortiz que será extraditado a Estados Unidos


Detenciones, investigaciones judiciales y una reciente condena por presunta delincuencia organizada han marcado los últimos años de la vida de Jacobo Bucaram Pulley, hijo del expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, quien anteriormente estuvo vinculado con las actividades políticas de su padre y del desaparecido Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE).

Detenciones, investigaciones judiciales y una reciente condena por presunta delincuencia organizada han marcado los últimos años de la vida de Jacobo Bucaram Pulley, hijo del expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, quien anteriormente estuvo vinculado con las actividades políticas de su padre y del desaparecido Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE).

Su nombre volvió a la atención pública al haber sido detenido en Guayaquil junto con otras dos personas: Geovanny Antonio Fernández Menéndez y William José Briones López.

Según el ministro del Interior, John Reimberg, el hijo del expresidente tiene una notificación roja de Interpol y es requerido por la justicia de Estados Unidos, por supuestos delitos relacionados con el narcotráfico.

El funcionario anunció que los detenidos serán enviados a territorio estadounidense mediante los procedimientos de extradición correspondientes. Pero no se conocen más detalles.

Su actividad política

Jacobo Bucaram Pulley es el mayor de los cuatro hijos del expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y María Rosa Pulley Vergara.

Lleva el nombre de su bisabuelo, el primer integrante de la familia Bucaram que llegó del Líbano.

esde pequeño estuvo presente en las actividades políticas de su padre. Participó en recorridos de campañas electorales e incluso intervenía, junto con sus hermanos menores, en las propagandas del extinto PRE. Algunos de sus allegados consideraban que sería el heredero político del ex primer mandatario, pues tenía una relación muy cercana con él.

Durante la presidencia de Bucaram, entre 1996 y 1997, el nombre de Jacobo fue mencionado en medio de cuestionamientos sobre una presunta influencia en las aduanas. Se hablaba de una fiesta por el primer millón de dólares que supuestamente había obtenido en el manejo de la entidad. La familia Bucaram siempre negó esas aseveraciones y decía que le habían hecho daño.

Luego del golpe de Estado contra su padre, Jacobo estuvo relacionado con gestiones para conseguir el regreso del expresidente desde Panamá. Acudía con frecuencia al extinto Congreso Nacional para dialogar con los diputados roldosistas.

En 2005, Jacobo fue mencionado como parte de los acercamientos políticos para reorganizar la extinta Corte Suprema de Justicia y poner en la presidencia a Guillermo Pichi Castro Dáger, lo cual permitió el retorno de Abdalá Bucaram al país por unos días.

Procesos penales y escándalos

Con el paso de los años, el nombre de Jacobo ha surgido en procesos judiciales e incluso en escándalos públicos.

Uno de esos ocurrió el 12 de febrero de 2017. En ese entonces, Jacobo agredió a Ricardo Rivera, tío del exvicepresidente Jorge Glas, en un restaurante del norte de Guayaquil. El incidente quedó registrado en cámaras de seguridad.

Publicidad

Según registros de ese entonces, Rivera se acercó a Abdalá Dalo Bucaram Pulley, quien era candidato presidencial, para pedirle explicaciones sobre acusaciones de presunta corrupción que había hecho en contra de Glas. En medio del intercambio de palabras, Jacobo se levantó y golpeó a Rivera.

Jacobo Bucaram Pulley, hijo del expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, fue detenido en Medellín por agentes de la Policía de Migración de Colombia antes de ser expulsado de ese país.

En 2020, Jacobo Bucaram fue detenido en Medellín y trasladado a Ecuador por un caso de comercialización irregular de pruebas de COVID-19, que habían sido encontradas en un allanamiento al domicilio de su padre en Guayaquil.

A consecuencia de lo hallado en esa intervención, Jacobo y el exmandatario enfrentaron otro caso por presunto tráfico de bienes de patrimonio cultural. Sin embargo, en ese proceso fueron sobreseídos, después de que la Fiscalía se abstuvo de acusarlos.

En marzo de 2022, Abdalá Bucaram Ortiz, su esposa y tres de sus hermanos, entre ellos Jacobo, fueron declarados por el Departamento de Estado de Estados Unidos como no elegibles para ingresar a ese país.

Esta decisión, según el Gobierno norteamericano, se adoptó por señalamientos al exmandatario por su supuesta participación en actos significativos de corrupción durante su administración.

En mayo de 2024, Jacobo volvió a ser aprehendido en un operativo policial en una finca en el kilómetro 36 de la vía a la costa. En el predio se desarrollaba una fiesta cuando agentes ingresaron al lugar y encontraron armas de fuego, municiones, equipos de comunicación y vehículos de alta gama. Más de una treintena de personas fueron detenidas, incluyendo a Jacobo.

En esa fiesta se encontraban varios individuos considerados miembros de grupos criminales, como alias Fede, de Los Águilas, y Patucho Celso, de Los Choneros.

La Fiscalía formuló cargos por presunto incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad debido a no portar un grillete que debía llevar por el caso de las pruebas COVID-19.

El juez no acogió el pedido y dispuso medidas alternativas. Su padre rechazó cualquier vinculación con las armas encontradas y aseguró que únicamente había acudido como invitado a la celebración.

Como antecedente judicial más reciente, el 9 de septiembre del presente año, un tribunal de Pichincha condenó a nueve años y cuatro meses de prisión a Jacobo y a su padre, Abdalá, por delincuencia organizada relacionada con el caso de la venta irregular de pruebas de COVID-19.

El tribunal apuntó que Jacobo habría actuado como colaborador en la estructura, con base en los elementos recabados en la investigación. En el mismo caso fueron sentenciados el exagente de tránsito Leandro Berrones y el israelí Sheinman Oren a 13 años y 4 meses y 2 años y 8 meses, respectivamente.