Este jueves 5 de noviembre se conmemora el Día del Artesano Ecuatoriano y 73 años de la Ley de Defensa del Artesano
Este jueves 5 de noviembre se conmemora el Día del Artesano Ecuatoriano y 73 años de la Ley de Defensa del Artesano. En El Oro, 6.355 artesanos calificados, según datos del Ministerio del Trabajo, representan un sector que preserva oficios tradicionales y enfrenta dificultades por los cortes de energía, las inundaciones y la reducción de la demanda de sus servicios.
HISTORIAS DE ESFUERZO
Cada taller guarda experiencias de sacrificio, enseñanzas familiares y años de trabajo que reflejan el aporte de los artesanos a la economía local.
Emilio Manchay lleva más de 40 años dedicado a la carpintería. Aprendió el oficio en Quito y después instaló su taller en Machala, donde comparte su actividad con su hermano.
Para este artesano calificado, la madera conserva un valor especial por su resistencia y durabilidad. Aunque considera que el año resultó favorable para su negocio, reconoce que los cortes de energía representan una de las principales dificultades de su actividad.
REINVENTARSE CONSERVA EL ARTE
Esther Castro comenzó a los 17 años como aprendiz de belleza, oficio que ejerció durante más de 35 años y que le permitió alcanzar el título de maestra artesanal.
Su trayectoria también incluye la presidencia de la Federación Provincial de Artesanos de El Oro, una vocalía en la Junta Nacional de Defensa del Artesano y la vicepresidencia de la Federación Nacional de la Belleza del Ecuador.
Hace cerca de una década decidió explorar otra rama, la imaginería, dedicada a la restauración de imágenes religiosas. Entre sus trabajos figura la recuperación de un Cristo de madera con alrededor de un siglo de antigüedad, una pieza que conserva el valor sentimental de una familia.
Considera que la formación y la creatividad son herramientas esenciales para enfrentar los cambios del mercado.
INUNDACIONES Y APAGONES
Las recientes lluvias también dejaron consecuencias para el sector. Castro explicó que los materiales almacenados en los hogares y talleres artesanales resultan vulnerables a la humedad, en especial la madera procesada y los tableros de MDF.
En su propio espacio de trabajo identificó humedad en paredes y materiales. A ello se suman los riesgos que representan las variaciones de voltaje para las herramientas eléctricas.
La artesana recordó que, para numerosas familias, el taller constituye una extensión de la vivienda. Por ello, una inundación puede comprometer tanto el patrimonio familiar como los instrumentos necesarios para obtener ingresos.
MEMORIA FAMILIAR
Para Hugo Barca, la zapatería representa algo más que una actividad económica, es la herencia de su padre. Su familia tuvo una fábrica de calzado, pero la competencia de productos importados a bajo costo motivó la transformación del negocio en un taller de reparaciones.
Durante la enfermedad de su padre, Barca permaneció a su lado y aprendió el oficio. Tras su fallecimiento, asumió la responsabilidad del establecimiento, que dirige desde hace siete años.
Sin embargo, las lluvias y los problemas eléctricos también afectaron su actividad. Una de sus máquinas sufrió daños y permanece en reparación.
Pese a las dificultades, sostiene que conservar el taller significa honrar la memoria de su padre y proteger el legado que recibió.
SASTRERÍA RESISTE EL PASO DEL TIEMPO
Clemencio Águila encontró en la sastrería una oportunidad para construir su futuro. Antes de dedicarse al oficio trabajaba en una empresa, pero los consejos de personas cercanas lo motivaron a buscar una profesión que pudiera ejercer con el paso de los años.
Desde 1980 ejerce la sastrería, una actividad que le permitió conservar su independencia laboral.
En la actualidad reconoce una disminución de los pedidos debido a la oferta de ropa confeccionada a menor precio. No obstante, mantiene abierto su taller y continúa con las labores de costura y arreglos.
73 AÑOS DE RECONOCIMIENTO ARTESANAL
El sector conmemora los 73 años de la Ley de Defensa del Artesano, normativa que reconoce y respalda el ejercicio de estas actividades.
Para esta jornada está prevista una sesión solemne y una feria artesanal, espacios destinados a reconocer la trayectoria de los trabajadores y promover sus productos.
Más allá de los homenajes, la fecha invita a valorar el conocimiento que se transmite entre generaciones.