El incremento de enfermedades gastrointestinales constituye una de las primeras consecuencias sanitarias de las recientes inundaciones en Machala
El incremento de enfermedades gastrointestinales constituye una de las primeras consecuencias sanitarias de las recientes inundaciones en Machala. Danilo Pontón, gerente de la Empresa Pública Municipal de Salud, confirmó que estas afecciones registran una mayor demanda de atención médica y advirtió sobre el riesgo de nuevos casos de dengue, influenza y leptospirosis durante las próximas semanas.
La autoridad sanitaria explicó, durante una entrevista con Diario CORREO, que el descenso de las aguas no representa el fin de la emergencia, pues la contaminación de viviendas, cisternas y alimentos expone a las familias a infecciones que pueden aparecer días después de las inundaciones.
ENFERMEDADES DIGESTIVAS
Pontón señaló que los trastornos gastrointestinales figuran entre las principales causas de consulta tras las lluvias. La mezcla de aguas pluviales con residuos de alcantarillado y pozos sépticos favorece la presencia de agentes infecciosos.
Diarrea, vómitos, dolor abdominal y fiebre son los síntomas más frecuentes. El especialista explicó que algunas infecciones pueden manifestarse entre siete y quince días después de la exposición.
Entre los riesgos mencionó la salmonelosis y la fiebre tifoidea. También advirtió sobre la posibilidad de otras infecciones intestinales.
Ante este escenario, recomendó hervir el agua destinada al consumo, lavar las manos con jabón y evitar alimentos que tuvieron contacto con las inundaciones.
DENGUE
El dengue constituye otra preocupación para el sistema sanitario. Pontón indicó que Machala registra casos durante todo el año, aunque las cifras de 2026 son inferiores a las de 2025.
Sin embargo, la acumulación de agua en recipientes, patios y terrenos podría favorecer la reproducción del mosquito Aedes aegypti y elevar los contagios.
Fiebre, dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos y decaimiento son señales de alerta. Los vómitos persistentes, sangrados y dolor abdominal intenso requieren atención médica urgente.
El especialista insistió en evitar la automedicación, en particular el consumo de aspirina e ibuprofeno ante la sospecha de dengue, debido al riesgo de complicaciones.
AGUAS CONTAMINADAS
Las familias que permanecieron en contacto con aguas estancadas también enfrentan riesgos de infecciones cutáneas y leptospirosis, enfermedad asociada al contacto con agua contaminada por orina de animales infectados.
Pontón advirtió que las heridas abiertas facilitan el ingreso de agentes infecciosos. Por ello, recomendó utilizar botas de caucho, evitar los canales y desinfectar las cisternas afectadas antes de su uso.
En cuanto a las enfermedades respiratorias, alertó sobre influenza, COVID-19 y otros virus. Recordó la importancia de la vacunación, con prioridad para niños menores de cinco años, adultos mayores y personal sanitario.
VACUNACIÓN Y FUMIGACIÓN
Pontón informó que el Ministerio de Salud Pública inició la campaña de vacunación contra la influenza, con prioridad para niños menores de cinco años, adultos mayores y personal sanitario.
Respecto al dengue, explicó que las fumigaciones se coordinan tras la detección de casos, mientras que la eliminación de criaderos de mosquitos constituye una medida esencial para prevenir contagios.
CERCA DE 500 DAMNIFICADOS RECIBIERON ASISTENCIA
Durante la emergencia, cerca de 50 trabajadores sanitarios participaron en las acciones de atención y prevención. Según Pontón, alrededor de 500 damnificados permanecieron en dos albergues, donde recibieron asistencia médica, psicológica y de enfermería, con apoyo de otras instituciones.
La red municipal dispone de ocho centros médicos, cuatro unidades móviles y tres ambulancias. Los establecimientos ofrecen atención de lunes a viernes, de 07:00 a 16:00, mientras que el centro médico ‘Dr. Pomerio Cabrera León’ cuenta con servicio las 24 horas.
Pontón advirtió que un aumento de contagios podría elevar la presión sobre los hospitales. Por ello, insistió en la prevención y en acudir a consulta ante los primeros síntomas, en especial entre las familias afectadas por las inundaciones.