Una fotografía de una mujer acompañada de una escalofriante advertencia: “Se busca para arrancarle la cabeza”, fue encontrada entre varios panfletos intimidatorios abandonados la mañana de este viernes 6 de noviembre en la Plaza Bicentenario, al oeste de Machala.
Una fotografía de una mujer acompañada de una escalofriante advertencia: “Se busca para arrancarle la cabeza”, fue encontrada entre varios panfletos intimidatorios abandonados la mañana de este viernes 6 de noviembre en la Plaza Bicentenario, al oeste de Machala.
El hallazgo se produjo cerca del mediodía, en el ingreso 2 del centro de abastos. Junto a los mensajes también fueron reportados dos objetos cilíndricos de color rojo, con características similares a las de presuntos artefactos explosivos.
Según información preliminar, un sujeto habría llegado hasta el mercado, arrojado los objetos y los panfletos y posteriormente escapado del lugar. La situación generó preocupación entre comerciantes y ciudadanos que se encontraban en el sector.
Tras la alerta, personal de la Policía Nacional acudió al sitio para verificar el material abandonado y realizar las primeras diligencias investigativas. Hasta el momento no se ha confirmado si los objetos contenían explosivos ni el nivel de riesgo que representaban.
Una mujer fue señalada en los panfletos
La amenaza estaba acompañada de la fotografía de una mujer, cuya identidad no ha sido revelada. Se desconoce quiénes estarían detrás del mensaje, qué motivó la intimidación y si la persona señalada había recibido advertencias anteriores.
La frase escrita en el panfleto constituye una amenaza directa contra la integridad de la mujer. Sin embargo, las autoridades deberán establecer la procedencia del material y determinar si existe alguna relación con hechos delictivos registrados en la ciudad.
Este nuevo episodio recuerda lo ocurrido el 17 de julio de 2026, cuando otro sujeto dejó un taco de dinamita acompañado de panfletos amenazantes en la misma Plaza Bicentenario.
En aquella ocasión, los mensajes contenían referencias a estudiantes y establecimientos educativos, lo que también provocó la movilización de las unidades policiales para atender la emergencia.
Ahora, las investigaciones deberán determinar quién dejó los dos objetos y los panfletos, si estos representaban una amenaza explosiva real y cuáles fueron las razones para señalar públicamente a la mujer. El caso permanece bajo investigación policial.