El mar estará agitado durante este fin de semana en las costas de Ecuador. Desde el sábado 7 hasta el lunes 9 de noviembre se espera la llegada de olas provenientes del Pacífico, mientras se aproxima un nuevo periodo de aguaje que comenzará el lunes y se extenderá hasta el jueves 12.
El mar estará agitado durante este fin de semana en las costas de Ecuador. Desde el sábado 7 hasta el lunes 9 de noviembre se espera la llegada de olas provenientes del Pacífico, mientras se aproxima un nuevo periodo de aguaje que comenzará el lunes y se extenderá hasta el jueves 12.
El Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) informó este viernes, 6 de noviembre, que las condiciones podrían generar olas con mayor fuerza al llegar a la orilla y corrientes de resaca, por lo que recomendó tomar precauciones a quienes acudan a las playas o realicen actividades en el mar.
En las costas de Santa Elena y Guayas se esperan olas de entre 0,60 y 1,40 metros durante los tres días. Para Manabí, las alturas previstas van de 0,50 a 1,30 metros, mientras que en Esmeraldas podrían alcanzar 1,10 metros durante el sábado y domingo, y hasta un metro el lunes.
En El Oro se contemplan alturas menores, de entre 0,40 y 0,70 metros durante el fin de semana, con una máxima de 0,60 metros para el 9 de noviembre.
¿Qué ocurrirá en Galápagos?
Las islas tendrán olas de mayor altura que las previstas frente a la costa continental. En los sectores oeste y sur del archipiélago se esperan registros de hasta 1,90 metros durante el sábado y domingo.
Para el lunes, la altura máxima prevista será de 1,80 metros en el oeste y de 1,90 metros en el sur. El Inocar mantiene la clasificación de mar agitado para estas zonas.
El organismo explicó que llegará un tren de olas de periodo largo, es decir, una sucesión de olas que puede transportar mayor energía hacia la costa. Su ingreso coincidirá parcialmente con el aguaje previsto entre el 9 y el 12 de noviembre.
Esta combinación podría ocasionar que las olas rompan con más fuerza cerca de la playa y se formen corrientes de resaca, que desplazan el agua mar adentro.