La espera se prolonga durante horas, mientras los pacientes y sus familiares buscan una respuesta médica. Algunos llegaron desde las 08:30 y hasta cerca de las 17:30 todavía permanecían en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Machala
La espera se prolonga durante horas, mientras los pacientes y sus familiares buscan una respuesta médica. Algunos llegaron desde las 08:30 y hasta cerca de las 17:30 todavía permanecían en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Machala. Las quejas apuntan a la demora en la atención, la falta de medicamentos y los problemas de climatización en determinadas áreas del establecimiento.
Diario Correo acudió a los exteriores del hospital luego de recibir varias denuncias ciudadanas sobre las condiciones del servicio. Durante un recorrido se recogieron testimonios de pacientes que aguardaban atención médica, así como de familiares que acompañaban a personas con diferentes problemas de salud.
Uno de ellos fue Santiago Araujo, quien llegó a las 11:00 para recibir atención por una faringitis. Sin embargo, recién después de varias horas pudo salir del establecimiento. Según relató, durante la espera no recibió una explicación sobre las razones de la demora.
El paciente también cuestionó la disponibilidad de medicamentos. Indicó que le entregaron paracetamol y sueros orales, mientras que otros fármacos, entre ellos azitromicina y otros antibióticos, debió adquirirlos por su cuenta debido a que no estaban disponibles en el hospital.
Familiares cuestionan la demora en emergencias
Otra de las usuarias entrevistadas fue Ana María Bautista Alvarado, quien acudió desde Pasaje con su hijo de 14 años. Explicó que el adolescente presenta dolor de oído, secreción y pequeñas protuberancias en el cuerpo, por lo que buscaba una valoración médica.
La mujer llevaba aproximadamente una hora y media esperando y manifestó su preocupación por la falta de orientación dentro del establecimiento. Según dijo, los pacientes deben trasladarse de un lugar a otro sin recibir indicaciones claras sobre dónde realizar cada procedimiento.
También cuestionó que, pese a realizar aportes mensuales al seguro, no encuentre una respuesta oportuna cuando necesita atención para sus hijos. Señaló que uno de ellos tiene autismo y requiere acompañamiento permanente.
A su criterio, el personal médico debería priorizar a quienes presentan condiciones de mayor gravedad y mejorar la organización de los turnos para evitar que los pacientes permanezcan durante gran parte del día en espera.
Denuncian falta de especialistas y personal
María Rodríguez, otra de las personas consultadas, llegó desde Pasaje con un familiar que necesitaba una valoración por una lesión en un tendón, luego de una intervención quirúrgica. La mujer manifestó que acudieron desde las 09:00 para conseguir una cita con traumatología, pero les indicaron que no había disponibilidad.
Explicó que, ante la falta de un turno, buscaban que el paciente fuera valorado por emergencia y que le realizaran una radiografía y otros exámenes para conocer la evolución de la lesión.
Rodríguez atribuyó parte de las demoras a la cantidad de médicos disponibles. Según su testimonio, en una de las áreas observó únicamente a tres profesionales atendiendo a los pacientes, mientras otras personas continuaban esperando.
Además, señaló que durante los horarios de almuerzo la atención se reducía todavía más, pues quedaban uno o dos médicos, lo que prolongaba el tiempo de espera de quienes necesitaban una valoración.
También hay quejas por la climatización
Otro de los aspectos señalados durante el recorrido fue la climatización. Aunque algunos usuarios indicaron que dentro del hospital sí se percibía el funcionamiento del aire acondicionado, manifestaron que en el área de espera de emergencia, instalada en una carpa, las condiciones eran diferentes.
Según María Rodríguez, en ese espacio se sentía el calor y la exposición al sol, una situación que complicaba la espera de los pacientes y sus acompañantes, especialmente durante las jornadas de altas temperaturas.
En otro testimonio, Melba Lalangui contó que acompañaba a su padre, quien presenta problemas respiratorios y cardíacos. Indicó que llegó a las 08:30 y recién a las 13:00 pudo ingresar para continuar con el proceso de atención.
Posteriormente, le solicitaron exámenes de sangre, orina y una tomografía. La mujer manifestó que su padre ya se encontraba cansado por el tiempo transcurrido y expresó su preocupación porque necesitaba conocer su estado de salud.
Pacientes piden respuestas a las autoridades
Las denuncias recogidas reflejan problemas que, según los usuarios, no se limitan a un solo servicio. Las principales preocupaciones están relacionadas con los tiempos de espera, la disponibilidad de medicamentos, la falta de turnos con especialistas y las condiciones en las áreas de emergencia.
También hubo pacientes que reconocieron haber recibido atención, aunque consideraron que el proceso fue lento y que se necesita mejorar la orientación para quienes acuden por primera vez al establecimiento.
Durante el recorrido, Diario Correo buscó conocer la versión de las autoridades del hospital del IESS de Machala sobre los reclamos ciudadanos, particularmente en relación con la cantidad de médicos disponibles, el abastecimiento de medicamentos y el funcionamiento del sistema de climatización.
Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no obtuvimos respuestas. Las autoridades del establecimiento deberán explicar las razones de estas demoras y qué medidas se adoptarán para mejorar la atención de los afiliados.
Santiago Araujo, paciente
“Llegué a las 11 de la mañana y recién ahorita estoy saliendo. La verdad, no nos han dicho nada sobre por qué la demora. La atención sí está súper tardada. Lo que me dieron fue paracetamol y sueros orales, lo básico, porque otros medicamentos, como azitromicina y otros antibióticos, me mandaron a comprar. Es un hospital grande y uno espera que pueda recibir una atención más rápida”.
Ana María Bautista, usuaria
“No es justo que una persona esté con dolores, quejándose, y no la atiendan pronto. Yo supuestamente pago un mensual de 87 dólares y de nada me sirve el seguro. Uno tiene que estar de aquí para allá, de allá para acá, y a la vez no sabe para dónde coger. Hay personas que dicen que desde las 10 de la mañana están esperando y todavía no las atienden”.
María Rodríguez, paciente
“Nosotros estamos aquí desde las 9 de la mañana. Recién me atendieron y ahora tenemos que ir a ver si le hacen una radiografía y los exámenes. No hay bastantes doctores atendiendo, solo hay tres. En cada paciente que entra se demoran una hora, hora y media, y cuando se van a almorzar se quedan uno o dos atendiendo. Por eso los pacientes se demoran y tienen que estar casi todo el día aquí”.
Melba Lalangui, usuaria
“Yo vine a las 08:30 de la mañana y a la una me tocó pasar. Después me mandaron a hacer los exámenes de sangre, orina y una tomografía porque mi papá tiene problemas del corazón. Ya estaba cansado de tanto esperar. Está pésima la atención, porque para coger un turno uno tiene que rogar y suplicar que los doctores nos ayuden”.
Ángel Macas, paciente
“Sí está lento. Tengo que esperar a que llamen para que lo atiendan. Ya le tomaron la temperatura y le hicieron los primeros chequeos, pero todavía estamos esperando que lo llamen nuevamente para continuar con la atención, porque venimos desde Pasaje y ya llevamos como tres horas, esperemos que nos atiendan”.