El taxista Miguel Ruiz asegura que puede ganar entre 50 y 100 dólares durante una semana de trabajo, pero cuando su vehículo cae en uno de los numerosos baches de Machala, la cuenta cambia
El taxista Miguel Ruiz asegura que puede ganar entre 50 y 100 dólares durante una semana de trabajo, pero cuando su vehículo cae en uno de los numerosos baches de Machala, la cuenta cambia. Una reparación puede costarle hasta 500 dólares, un gasto que termina consumiendo los ingresos de varios días.
Su testimonio refleja la preocupación de los conductores que diariamente circulan por las calles de la capital orense, donde las lluvias intensas y las inundaciones registradas durante la última semana dejaron al descubierto el deterioro de la infraestructura vial.
Un recorrido realizado por Diario Correo permitió identificar más de 600 baches en tres vías de la ciudad: las avenidas Circunvalación Norte, Circunvalación Sur y el sector de Las Palmeras. Solo en la Circunvalación Norte se contabilizaron alrededor de 250 huecos, en el tramo comprendido entre la intersección con la avenida 10 de Agosto y el ingreso a San Estuardo.
En Las Palmeras se contabilizaron 165 baches de todo tamaño, desde la Circunvalación Sur hasta la calle Rocafuerte. Mientras que en la Circunvalación Sur hay 150 baches, la mayoría de gran tamaño, desde Las Palmeras hasta la Av. Bolívar Madero Vargas.
Los conductores consultados coinciden en que circular por estos sectores se ha convertido en un problema cotidiano. Además de los daños mecánicos, advierten que deben reducir la velocidad, maniobrar constantemente y exponerse a posibles accidentes para evitar caer en los cráteres.
Las lluvias agravaron
el deterioro
José Póker, taxista con aproximadamente 30 años de experiencia, recuerda que durante los días de fuertes precipitaciones hubo sectores donde prácticamente no se podía trabajar. Según relató, dejó de salir durante cuatro días porque varias calles permanecían anegadas y parecían piscinas.
Ahora, con el descenso de las aguas, sostiene que los problemas continúan debido a la cantidad de baches que quedaron en las calzadas. Entre los puntos que mencionó están las avenidas 10 de Agosto, La Guabo y las calles cercanas a la intersección con Cleofe Franco.
También cuestionó el estado de algunos puentes y vías que, según dijo, llevan tiempo sin recibir una intervención definitiva. A su criterio, los trabajos provisionales no solucionan el problema y las lluvias terminan deteriorando nuevamente el pavimento.
Luis Rodríguez, otro conductor consultado, señaló que las avenidas Circunvalación Norte y Sur, así como el sector de Las Palmeras, presentan numerosos huecos. Aseguró que ya tuvo que reemplazar componentes de la suspensión de su vehículo.
Reparaciones que golpean
el bolsillo
El taxista calcula que ha gastado más de 300 dólares, incluida la mano de obra, en reparaciones relacionadas con el deterioro de las vías. Entre los componentes afectados mencionó las rótulas y otras piezas del sistema de suspensión.
Miguel Ruiz describió una situación similar. Explicó que, aunque durante una semana puede obtener ingresos de entre 50 y 100 dólares diarios, una avería importante puede representar un desembolso de hasta 500 dólares.
«Uno puede ganarse unos 50 o 100 dólares, pero cuando el carro se daña, gasta 500. ¿Dónde está la ganancia?», cuestionó el conductor, quien considera que los principales beneficiados terminan siendo los talleres mecánicos y los almacenes de repuestos.
Fernando Rojas también manifestó su inconformidad. Dijo que los vehículos sufren daños constantes en la amortiguación y que, aunque las reparaciones pueden costar menos de 100 dólares en algunas ocasiones, los gastos se acumulan porque siempre aparece una nueva pieza que necesita ser reemplazada.
Piden una intervención
definitiva
Otros conductores consultados señalaron que el problema no se limita a las avenidas principales. Aseguran que en los barrios urbanos afectados por las inundaciones las condiciones son incluso más complicadas, al punto de que algunos tramos resultan difíciles de transitar.
Carlos Eras coincidió en que las avenidas Circunvalación Norte y Sur son dos de los sectores más afectados. Advirtió que los baches perjudican la movilidad y ocasionan daños mecánicos que deben asumir directamente los propietarios de los vehículos.
Los entrevistados cuestionaron los trabajos de reparación que consisten en colocar material sobre los huecos sin una intervención integral. Según señalaron, después de nuevas precipitaciones los baches vuelven a aparecer o aumentan de tamaño.
Por su parte, la alcaldesa de Machala, Jenny Machuca, informó que, una vez que las condiciones climáticas lo permitieron, se ejecutaron trabajos de bacheo asfáltico en el puente a desnivel, al que calificó como un punto importante para la movilidad de la ciudad. A través de sus redes sociales, señaló que su compromiso es continuar trabajando en territorio para mejorar la seguridad vial y atender las necesidades de los ciudadanos.
En la misma línea, Marco Carrión, director de Obras Públicas del Municipio, manifestó que las intervenciones avanzan de acuerdo con las condiciones del clima. “A medida que permitan las condiciones climáticas avanzamos con la reparación y el bacheo de las calles de la ciudad”, expresó.
José Paucar, taxista
“Cuando llovió, yo no trabajé durante cuatro días porque usted sabe muy bien que Machala se convierte en una piscina. En todos los sectores había agua y no había cómo trabajar”.
Luis Rodríguez, conductor:
“Las calles están llenas de huecos. Ya he tenido que cambiar rótulas y otros componentes de la suspensión del vehículo. Eso me ha representado un gasto de más de 300 dólares, incluida la mano de obra”.
Miguel Ruiz, taxista:
“Uno puede ganarse unos 50 o 100 dólares durante la semana, pero cuando el carro se daña, termina gastando 500 dólares. Entonces, ¿dónde está la ganancia? La ventaja es para los mecánicos y los almacenes de repuestos”.
Fernando Rojas, conductor:
“Caemos en un hueco, salimos de ese y volvemos a caer en otro. Se daña toda la amortiguación por debajo del carro y toca estar arreglando constantemente. Esto representa un gasto permanente”.
Carlos Eras, conductor:
“La Circunvalación Norte y la Circunvalación Sur son las más afectadas. Los huecos dañan los vehículos, especialmente las suspensiones, y perjudican la circulación”.