Marcos Torres nunca olvidará el 28 de diciembre del 2017, cuando por el Día de los Santos Inocentes le dijeron a su familia que tuvo un accidente que le causó la muerte.
El hombre es vendedor de mariscos y el año pasado se dirigió a Puerto Bolívar para comprar conchas y sus amigos al saber que estaba lejos de casa regaron el rumor que murió.
Por Luis Becerra
Marcos Torres nunca olvidará el 28 de diciembre del 2017, cuando por el Día de los Santos Inocentes le dijeron a su familia que tuvo un accidente que le causó la muerte.
El hombre es vendedor de mariscos y el año pasado se dirigió a Puerto Bolívar para comprar conchas y sus amigos al saber que estaba lejos de casa regaron el rumor que murió.
Torres ignoraba lo que ocurrió y justo ese día no tenía celular. Cuando llegó a la casa encontró a sus familiares que lloraban y su madre fue la primera que se acercó a abrazarlo.
“Me conocen en el Puerto como ‘Pulguita’ por eso que el rumor que había muerto se regó rápido, incluso al siguiente día, conocidos llegaban a mi casa a visitarme”, indicó el ciudadano.
Según Torres, el Día de los Santos Inocentes es para hacer bromas sin importar que sean pesadas, sin embargo, desconoce como nació esta tradición.
Para el párroco de la Iglesia Teresa de Calcuta, Jhonny Chuya, esta fecha no debería ser para festejar y reír, sino para reflexionar por el asesinato de miles de niños.
Explicó que el Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de la matanza de los niños menores de tres años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes I el Grande con el fin de deshacerse del recién nacido, Jesús de Nazaret.
“Dios dispuso a José que su hijo sea trasladado a Egipto y se salvó de ser asesinado, con esto se cumplió una profecía que dice: Raquel llora a sus hijos muertos”.
Herodes era una persona hambrienta de poder, que incluso mandó a matar a sus tres hijos y esposa para no compartir el reino, dijo Chuya.
Expresó que en la actualidad este día es la oportunidad de hacer bromas, pero “nosotros deberíamos venerar la muerte de esos niños. que sin saber dieron la vida por Jesús”.
En este día hay que acudir a las iglesias para hacer memoria de tantos niños inocente que mueren a causa del aborto por embarazos no deseados o paternidades no asumidas, dijo el párroco.
Para el reportero gráfico Guillermo Echeverría, este día no debería ser celebrado con bromas, porque sería como burlarse de los niños asesinados.
“Creo que la gente por desconocimiento de lo que significa este día se dedica a decir chistes como fingir embarazos y eso da a notar que por ignorantes pecamos”.