En torno a los 6 meses tu pediatra te aconsejará dar fruta al bebé.
Hacia los 6 meses de vida puedes empezar a añadir otros alimentos a la dieta de tu bebé. El orden más habitual es comenzar por los cereales y luego seguir con la fruta. Pero recuerda que esto no significa que el pequeño deba tomar menos cantidad de leche; ha de ingerir la misma, ya que sigue siendo su alimento principal.
Si empiezas por zumo...
A la hora de empezar a dar fruta al bebé, hay pediatras que aconsejan comenzar con el zumo de naranja o de mandarina en lugar de con el puré, mientras que otros prefieren la opción inversa.
Lo cierto es que no existe unanimidad al respecto: “No hay una norma fija que diga que se debe empezar con uno o con otro. Depende de cada niño, algunos aceptan mejor el zumo y otros el puré. Si el niño rechaza el zumo, no hay que preocuparse, basta con pasar al puré de frutas”.
Hazlo así
Si comienzas con el zumo, lo ideal es que se lo des a cucharaditas, viendo cuál es la cantidad que acepta tu bebé y aumentándola poco a poco. Por ejemplo: el primer día una, al día siguiente dos y así sucesivamente hasta que llegue a tomar unos 50 ml al día. No se lo des en el biberón porque esto aumenta el riesgo de caries.
“Es muy importante que el zumo no sea muy ácido, con lo que se deben elegir las naranjas o las mandarinas dulces.
Y nunca se debe añadir azúcar, ya que está desaconsejado durante el primer año de vida”, advierte la nutricionista.
fruta en papilla
Para comenzar a darle la fruta en puré debes tener en cuenta una norma básica: ofrecerle papilla de una sola fruta y, si la tolera bien durante tres o cuatro días, incorporar otra diferente.
¿Por qué? Porque si mezclas varias frutas y alguna de ellas le provoca alguna reacción adversa (alergia o intolerancia), no podrás saber cuál de ellas es.
Cómo lograr
Un secreto para que estas papillas sean bien aceptadas es ponerles una base de leche (materna o de fórmula), ya que se trata de un alimento bien conocido por el pequeño. Y si es leche templada, mucho mejor. “El rechazo al puré de frutas suele darse porque la primera papilla que se ofrece al bebé es una mezcla de zumo de naranja con manzana, pera y plátano Y algunos niños que están acostumbrados únicamente al sabor de la leche, un alimento líquido, templado y neutro tirando a dulce, reaccionan con desagrado al ser sorprendidos con un alimento frío, ácido y totalmente desconocido.
qué cantidad hay que dar
Conviene comenzar con la manzana o la pera, frutas de sabor suave y dulce, y luego ir incorporando el resto, como el plátano, la naranja... (ya sabes, de una en una y de forma paulatina). Cuando las haya aceptado puedes preparar la papilla con otras frutas: uvas, sandía, ciruela, cerezas...Las que debes evitar ahora son el kiwi, las fresas, el melocotón y el albaricoque, las frutas del bosque y las tropicales, porque pueden producir alergia.
En todo caso, a la hora de comprar las frutas escógelas maduras, en su punto justo (ni muy verdes ni muy pasadas) y utilízalas desechando el corazón y la piel.
Por otra parte, tan importante como elegir con atención los componentes de sus primeras papillas de frutas es tener una actitud adecuada a la hora de ofrecérselas al bebé: procura que tu hijo te vea alegre y confiada y no muestres enfado si al principio se niega a probarlas, porque si te nota intranquila o con dudas será más fácil que rechace el nuevo alimento.
Y en cuanto a la cantidad que debe tomar, ten en cuenta lo que acepta y no te desesperes si no se lo come todo: ve poco a poco. Si tienes paciencia al final se acostumbrará al nuevo sabor y la nueva textura y se comerá todo con gusto. crecerfeliz.es